Banner
La magia del Somontano

La magia del Somontano

Olvena Magnum Crianza 2004 por 20€. Un regalo grande en todos los sentidos donde descubrir esta tierra de sensaciones

Vivir el Vino en Cope

Vivir el Vino en Cope

Eye-candy for any Joomla! based website

Todos los miércoles a las 13:30h con Ramón García nos encontrarás tomando el aperitivo con cata radiofónica y todo los que se cuece en el mundo del vino contado de una…

Nuevo número de la Revista Vivir el Vino

Nuevo número de la Revista Vivir el Vino

Con el rosado vino la primavera con cata de los mejores Suscríbase y reciba toda la información del vino y la gastronomía

Club Mayo

Club Mayo

Alcorta Reserva 2006; Viña Pedrosa Crza. 2008; Viña Pedrosa Rva. 2006. Seria 8A Mil Gracias Crza. 2007; Munia Crza. 2008 y Finca Antigua Rva. 2003.

  • «
  • Navigate to La magia del Somontano 01 La magia del Somontano
  • Navigate to Vivir el Vino en Cope 02 Vivir el Vino en Cope Eye-candy for any Joomla! based website
  • Navigate to Nuevo número de la Revista Vivir el Vino 03 Nuevo número de la Revista Vivir el Vino
  • Navigate to Club Mayo 04 Club Mayo
  • »
  • Pause
Frontpage Slideshow | Copyright © 2006-2011 JoomlaWorks, a business unit of Nuevvo Webware Ltd.
Jueves, 17 de Mayo de 2012
  • Inicio
  • La Revista
  • Publicidad
  • Tienda
  • El Club
  • El Restaurante
  • ¿Dónde Estamos?
FacebookYoutubeFeed

La Revista

  • Actualidad
  • Reportajes Destacados
  • Entrevistas
  • La Tira del Tempranillo
  • Eventos
  • Vídeos
  • Vivir el Vino en COPE

Opinion

  • Jesús Rivasés
  • Jose Antonio Vera
  • La Mosca del Vinagre
  • El Francés de Soria
  • Cartas de ida
  • Un Valenciano en la Corte
  • Preguntas al Experto
Banner
Banner
Banner
"Damato Yamasi" Ante la Adversidad
Escrito por Pablo Alomar   
Miércoles, 30 de Marzo de 2011 11:10
Cuando le propuse colaborar con la revista a Pablo Alomar, distribuidor de vinos españoles en Asia, quería que los lectores conocieran los entresijos de un mercado diferente que él y su empresa conocen hace más de diez años. Hoy con uno de los peores desastres naturales de la historia, la actualidad manda y es el propio Pablo el que cuenta en primera persona los cuatro días posteriores al terremoto que seguramente nunca olvidará.

Kyoto, viernes 11 de marzo 2011. Ese día me desperté en Kyoto después de una gran cena en el restaurante Kamigamo Akiyama. Dentro de unos días tenía previsto el regreso a España, por lo que aproveché para saludar a la directora de la cava de vinos del centro comercial Takashimaya. Allí venden algunos de nuestros vinos y siempre me gusta conocer de primera mano sus impresiones. Me dijo que las cosas iban mejor y que los clientes, a parte del año nuevo que fue brutal, seguían comprando más y más vino, sobre todo español. Tras estos buenos augurios me fui esperanzado y me dirigí a la estación de trenes para tomar el primer tren a Osaka donde tenía programada en un restaurante de la ciudad una cata de los vinos que represento a varios importadores de la zona.
En el tren me dediqué a escribir unos e-mails a las bodegas comentando mis impresiones positivas sobre el mercado Nipón y las buenas expectativas que se me planteaban. Llegué a Osaka a las tres menos cinco de la tarde y antes de salir de la estación recibí una llamada con las terribles noticias. Un amigo de Tokio propietario de un restaurante me llamaba para saber cómo estaba tras el terremoto. Es curioso, pero a pesar de que según los expertos los temblores del terremoto también llegaron a Osaka, yo en el tren no noté nada. El hecho de que recibiera la llamada de mi amigo me hizo presagiar que este terremoto no era uno más, ya que los japoneses acostumbrados a tanto movimiento sísmico no le dan absoluta importancia. Pero éste sí que la tenía, y ya en los primeros minutos se anunciaba catastrófico. Curiosamente a mi amigo sólo contó con 12 botellas entres sus bajas, pero ya me informó de que Tokio estaba en estado de emergencia y las comunicaciones se habían paralizado.

Los viandantes armados de sus teléfonos de última generación ya estaban casi todos con el móvil en función televisión y otros, en los que me incluyo, pegados a los escaparates de tiendas de electrónica viendo en directo la enorme ola que se acercaba a la costa. Acto seguido me llamaron desde España para ver si estaba bien, y respondí que sí, pero cuando intenté ponerme en contacto con amigos de Tokio me fue imposible, las líneas estaban ocupadas y era imposible conectar con nadie. Camino al restaurante recibí muchas cancelaciones de importadores que ante la situación les era imposible llegar a la cata. Al comentárselo al propietario del restaurante se decidió continuar. Fue una de las catas más extrañas de mi vida, de 20 personas sólo vinieron cinco y en el ambiente pesaba la gran tragedia que estaba sucediendo a los compatriotas en esos mismo momentos. Me llamó la atención la reacción de casi todos los japoneses que allí estaban. Querían demostrar que aunque la situación era de extrema gravedad, ya que nos iban informando cada minuto de que el número de muertos iba creciendo , ellos tenían que hacer vida normal. Este hecho, el intentar hacer vida normal, reponerse casi en el mismo momento de la desgracia, es algo que ya pasados los días se sigue viendo allí. Quiero aclarar que la idea de que los japoneses “pasen de todo” no es correcta. Ellos ven , en parte debido a sus creencias, que la única salida a la desesperación , es llevar la situación con normalidad, una forma budista, de afrontar la fatalidad.Tras la cata llegué al hotel de Kyoto, y encendí la tele para ver la BBC y CNN ya que necesitaba oír o ver lo que los occidentales decían al respeto y aunque me imaginaba lo peor, mis ojos no daban crédito de las imágenes.Para entonces el Tsunami ya había arrasado las ciudades costeras y aunque se hablaba de 100 o 150 muertos, los desaparecidos ya eran mas de mil. Poco a poco conseguí contactar con amigos de Tokio y me tranquilizo oír que estaban bien. Sin embargo la catástrofe iba en aumento. Al día siguiente , según mis planes, tenia que regresar a Tokio para una “paella party” que habían organizado unos amigos en el jardín de su casa el domingo y yo debería hacer de cocinero. Ser español en Japón implica saber hacer paella y saber bailar flamenco. Llegué por la tarde del sábado sin ningún problema a pesar de que el día anterior Tokio fue un caos y lo primero que noté era el ambiente de aparente tranquilidad a pesar de que los “convini” o tiendas abiertas 24 horas, empezaban a mostrar una imagen poco común en Japón de la escasez en productos básicos como papel higiénico, pan o agua.Pude comprobar que restaurantes y grandes almacenes estaban cerrados. Eso sí los leales empleados seguían trabajando dentro arreglado los desperfectos e incluso pidiendo perdón por tener que haber cerrado, con mil inclinaciones de cabeza y el tan oído “ Sumimasen”( lo sentimos).

Esa noche me salvó una bolsita de jamón Ibérico y unas galletas de Mallorca que me dieron hacía una semana unos amigos que estaban promocionando, como yo, sus productos en la feria de Foodex. Al día siguiente y después de una mala noche por los temblores continuos, algunos de 5 en la escala Richter, y a pesar de que las noticias , sobre todo internacionales, eran apocalípticas, llegué a casa de mis amigos para preparar la famosa paella. No falto nadie y fue un “día normal”, aunque la amenaza ahora venía de la central nuclear de Fukushima. Mientras las embajadas extranjeras recomendaban abandonar el país, las autoridades japonesas reconocían el peligro pero añadían que todo se estaba poniendo bajo control. Dos mensajes dispares que me agobiaron un poco, ya que por un lado veía la calma y aparente tranquilidad de los Japoneses y por otro, el pánico de algunos extranjeros. Hubo un momento en que no había manera de llegar al aeropuerto de Narita debido a los cortes eléctricos para ahorrar energía y así se cancelaron trenes y autobuses. Solo se podía llegar vía taxi a 350 euros por viaje( algunos taxistas hicieron su agosto gracias al pánico)

      

Al final opte por aguantar y tomarme las cosas como los japoneses, al fin y al cabo mi vuelo de regreso estaba programado para sólo dos días después, el día 15 de marzo. Ahora ya de vuelta en casa, en España, y pudiendo dormir sin que se mueva la cama, veo la situación desde un punto de vista más amplio equilibrando el sensacionalismo occidental y el mutismo Nipón. Lo indiscutible es la entereza del pueblo japonés y yo no puedo hacer más que admirarlos. En cualquier caso, mientras me encontraba allí, pude hablar con varios importadores, restauradores y periodistas , y cada uno de ellos me comentó su visión o su temor sobre esta catástrofe y sus consecuencias, pero algo admirable en todos fue la ultima frase que casi todos me decían. “Todo se arreglará y pronto estaremos incluso mejor que antes”. O incluso mencionaron la famosa frase DAMATO YAMASHI (algo así como un antiguo espíritu japonés en relación al mensaje samurai) A muchos importadores restauradores o comerciantes de licor, especialmente los que operan en Kanto o en el norte, los daños materiales fueron tremendos. Se rompieron miles de botellas y seguramente no lo cubra el seguro al ser un desastre natural. También es curiosa la afirmación de otro amigo, que tiene un wine bar, que me contó que tener botellas de cristal pesadas, tan criticadas por ser “poco ecológicas”, en este caso le salvó de roturas.

Los periodistas del sector japoneses sólo ven una solución y es la de seguir escribiendo sobre vino , seguir promocionando restaurantes a fin de que la gente siga haciendo vida normal, ya que la mejor ayuda ,no solo para el sector, sino para toda la sociedad es que las cosas sigan como antes y que la gente disfrute de sentirse viva y pueda hacerlo con una copa de vino en la mano. ¡Me gusta esta filosofía! Casi todos coinciden en que esta situación es un punto de inflexión en la actual situación del comercio del vino en Japón, donde había un cambio generacional que iba dando paso a nuevas maneras de enfocar el comercio, la aparición de venta por Internet, nuevas empresas con nuevos sistemas de distribución y la caída de los viejos comerciantes que seguían vendiendo, sin inmutarse un pelo, como se hacía ya en la época de la burbuja económica Japonesa de los años 80. El extremo de normalidad lo viví cuando un cliente japonés me llamó después de pocos días del terremoto para decirme que los acuerdos cerrados antes se mantenían, que nada iba a cambiar absolutamente nada. Amigos me han insinuado que la desgracia servirá para reactivar el sentimiento de unidad Japonés que se estaba quedando en el olvido. Recordemos el caso del fatídico 11-S en EE.UU. Habrá que esperar como mínimo un trimestre para ver cómo afectará realmente esta situación pero desde mi punto de vista, hay que tomarla de una manera “muy japonesa” en el sentido de normalidad ante la catástrofe y creo que nuestro trabajo, como personas vinculadas al mundo del vino, es de hacerles llegar nuestro apoyo y seguir luchando para que nos compren los vinos que tan competitivos son especialmente a nivel internacional.

Muchos amigos japoneses, importadores y restauradores sin haber esperado ni dos días desde la tragedia, han organizado cenas caritativas y recaudado dinero que han mandado a los afectados. Nosotros desde este escrito, nos gustaría hacer un llamamiento a los productores españoles para organizar eventos caritativos en Tokio en los próximos meses y recaudar fondos para ayudar a las victimas a través del vino. Nosotros hemos empezado este proyecto llamándolo HELP WINE JAPAN y esperamos contar con todos los apoyos posibles para este pueblo que se crece en la adversidad y que llorando en silencio quieren recuperar sus vidas.


Más información en

STE - SOURCING THE EARTH ©

España: +34 91 827 6767 JAPAN: +81 (0)8016218949
http://www.sourcingtheearth.com/
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

< Prev   Próximo >
 

Escribir un comentario

No enviar ninguna información, datos, textos, enlaces, comunicados o cualquier otro material considerado ilegal, perjudicial, amenazador, abusivo, hostil, difamatorio, obsceno; racial o éticamente incorrecto, o referencias discriminatorias sobre tendencias sexuales.
El inclumpliento de estas normas conllevará la eliminación del comentario.


Código de seguridad
Refescar

Enviar
Cancelar
JComments
Banner
Banner
Banner
Banner
  • Tarifas de Publicidad
  • Quiénes Somos
  • Contáctenos
  • Condiciones Generales
  • Privacidad
  • Mapa Web
  • RSS
Copyright © 2012 Vivir el Vino. Todos los derechos reservados.