La bodega jumillana Altos de la Ermita ha presentado en sociedad su tinto de baja graduación (6,5% vol.) de la añada 2006.
Un coupage de Monastrell, Tempranillo y Petit Verdot que, según la bodega, mantiene todas las características organolépticas y sensoriales (aroma, cuerpo, sabor) de un vino clásico. “Este producto es una novedad mundial que responde a las nuevas necesidades de consumo”, aseguró el consejero delegado de la bodega, Pedro Martínez.
La investigación llevada a cabo por esta empresa, desde el año 2005, contrastada y apoyada por las Universidades de Murcia y Cartagena y por el CDTI (Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico) ha culminado en el desarrollo de un producto elaborado a base de vino (99’9%) al que se ha incorporado algunos aromas. El complejo y costoso procedimiento basa su éxito en una selección de uvas con menos graduación y a un proceso de elaboración donde se provocan grandes cambios de temperatura de hasta 15 grados en menos de tres horas, que hace ineficientes a las levaduras seleccionadas y parte de los azucares no se transforman en alcohol. El vino se lanzará al mercado a partir del 1 de abril y, según la empresa, “ya hay un gran interés por el producto”.