Ubicada en el bello valle tinerfeño del mismo nombre, a los pie del imponente Teide, abarca unas 1.000 Ha. de viñedos que se extienden hasta el mar.
Engloba los municipios de La Orotava, Los Realejos y Puerto de la Cruz.
El terreno, de origen volcánico, es en general muy fértil, ligero, permeable, rico en nutrientes minerales y con un PH ligeramente ácido, fruto de su naturaleza volcánica. El viñedo se cultiva en laderas y vaguadas, en parras a unos 60 cm de altura, parrales que forman curiosos cordones trenzados de más de ocho metros que sorprenden a los visitantes.
La edad media de estas parras es de 50 años,
La Denominación de Origen
Estipula que la densidad y marco de plantación sea de un máximo de 2.000 plantas por Ha. La producción máxima autorizada es de 10.000 kg. por Ha. y el tipo de vendimia es manual en cajas de 20 Kg.
En cuanto a las variedades de uva autorizadas son las siguientes:
Blancas: Listán Blanco (la principal, que ocupa un 45%), Bastardo Blanco, Gual, Forastera Blanca (Gomera), Malvasía, Marmajuelo, Moscatel, Pedro Ximénez, Torrontés, Verdello y Vijariego.
Negras: Listán Negro (el 43% de las vides), Bastardo Negro, Malvasía Morada, Moscatel Negra, Negramoll, Tintilla y Vijariego Negra.
Los Vinos
Con estas variedades se elaboran: blancos secos, blancos secos fermentados en barrica, blancos semisecos, blancos dulces, blancos generosos, rosados, tintos tradicionales, de maceración carbónica, con crianza y envejecidos en madera.
Entre los blancos, más abundantes en la zona occidental del valle, en pagos como el de La Perdoma, Cruz Santa o Tigaiga, destacan los jóvenes, de colores amarillo pajizos con irisaciones limón, que despliegan agradables aromas frutales y anisados y que en boca se muestran elegantes y con un agradable toque de amargor en el final.
Entre los tintos, más producidos en la parte oriental y central del valle, destacan los vinos jóvenes, con un excelente resultado en la mezcla de la Listán Negro y la Negramoll. Lucen bonitos rojos guindas con tonos amoratados en la copa, en nariz sobresalen los aromas a frutas y en boca son equilibrados y con un gusto amargo en su final.