martes, 06 de enero de 2009 - La Revista » Reportajes



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Tierras de Vinos. Rías Baixas Imprimir


Rias Baixas entradilla 1 vivir el vino

En menos de doce años se han puesto a la cabeza de los blancos españoles, y han seducido el paladar de los aficionados.

 

 

 

Sus expectativas de crecimiento son enormes, pero tienen un problema, y es que producen mucho menos de lo que el mercado les demanda, lo que les impide, aparte de ganar más dinero, abrir nuevas vías de elaboración e investigar con sus vinos.

Rias Baixas entradilla vivir el vinoTodo el mundo confunde el nombre oficial de la denominación Rías Baixas con la de la uva base de sus vinos, y les llama a todos Albariño; pero no es completamente correcto porque muchos de los vinos cuentan también con otras variedades autóctonas gallegas, de una gran personalidad.

De cualquier forma la Albariño es la madre de todas sus batallas. Cuando los vinos de Rías Baixas se hicieron famosos, los alemanes se apresuraron a decir que era una variedad de origen alemán. Los gallegos lo niegan, naturalmente, y sostienen que esta uva es, como en todo Galicia, mezcla de esquejes traídos por las legiones romanas, con vides silvestres locales, y que luego los alemanes se llevaron a su tierra aprovechando el Camino de Santiago.

Sea como sea el caso es que la Albariño se ha utilizado siempre en esta tierra, y los campesinos la elaboraban en los lagares de la parte de abajo de sus casas para consumo propio, y si sobraba, para vender en la taberna. Era un vino flojito, turbio, no muy bien hecho, y que no conseguía llamar la atención. Hasta finales de los setenta en que aparece Santiago Ruiz.

Don Santiago, que había trabajado toda su vida en el campo de los seguros, tras jubilarse decidió dedicarse a su gran pasión, que era el vino. Y en su bodeguita de El Rosal empezó a trabajar con el Albariño. Utilizando técnicas modernas y fermentación controlada con acero inoxidable, consiguió extraerle a estas uvas todos sus valores, hasta entonces ocultos: una gran fragancia y franqueza en nariz, donde dominan los aromas de manzana y heno fresco; y una boca potente, glicérica y estructurada. El anciano jubilado se dedicó luego a recorrer Pontevedra explicando a todo el que le quisiera oír como se hace un buen Albariño, dando su famosa receta de "limpieza, limpieza y limpieza". Y le siguieron. Santiago Ruiz murió hace cuatro años, siendo profeta en su tierra, y con la satisfacción de ver como en 1988 nacía la denominación de origen Rías Baixas, con unos vinos deliciosos que él consideraba como hijos suyos.

Desde entonces no han hecho más que crecer. La denominación tiene cinco subzonas, tres históricas y dos nuevas. La más potente es El Salnés, un enorme valle que tiene como capital a Cambados, donde el cultivo es monovarietal de Albariño y donde además de muchas bodegas se concentran las dos grandes cooperativas, ya trasformadas en sociedades anónimas, que agrupan a la mayoría de los pequeños viticultores y minifundistas locales. Dos cooperativas curiosas: Martín Codax y Salnesur, porque a diferencia con otras muchas del país, aquí el vino y las selecciones de uvas que hacen, siempre ha resultado excelente. La segunda subzona es O Rosal, siguiendo el Miño desde Tuy hasta La Guardia, en la desembocadura del río, la patria chica de Santiago Ruiz, donde también hay otro puñado de buenas bodegas y que trabajan además de la Albariño la variedad Loureiro, y están rescatando día a día la Caiño Blanca, una uva espléndida que estaba cerca de la desaparición y que siempre los campesinos llamaban "o rey do vinhos", por su alta calidad. La tercera zona histórica es el Condado de Tea, que va desde Tuy, Miño arriba, hasta tierras de Orense. Aquí, junto a la Albariño, trabajan mucho la Treixadura, otra uva autóctona de gran calidad. Esta última parte es la más soleada y cálida de la denominación y sus vinos suelen salir, en los años buenos, más estructurados y de más grado. La acidez es superior en la zona de El Salnés, y allí son partidarios de hacerle al vino la segunda fermentación o maloláctica, cosa que procuran evitar en las otras dos zonas. Por último se han incorporado a la denominación otros dos espacios de Pontevedra; uno es Soutomayor, entre Salnés y Rosal; y el otro, y más reciente, es Ribera del Ulla en la zona más al norte.

Rias Baixas 1 vivir el vinoCuando salieron los vinos de Rías Baixas rápidamente empezaron a convencer. Se vendían por encima de las mil pesetas, sobre todo en Galicia, que recibió sus buenos y nuevos vinos con los brazos abiertos. La Albariño es la uva más cara de España y lleva años con el precio estabilizado en torno a las 500 pesetas el kilo. Esto animó mucho a todo el mundo que empezaron a plantar uva o a trasformar las explotaciones de kiwi, que se dan muy bien en la zona, por las de viñedo. Años después, cuando todos estos nuevos viñedos entraron en producción, se darían el primer batacazo. Tenían un vino muy rico, y no sólo en su comunidad sino en buenos restaurantes de Madrid o Barcelona se reclamaba el Albariño, pero habían producido más de lo que eran capaces de expedir, sus prácticamente inexistentes estructuras comerciales.

Llegó entonces la primera restructuración y a partir de ahí la mayoría de las firmas se pusieron en serio a crear sus redes de comercialización. Ahora ya lo han conseguido, pero durante los últimos años les está pasando al revés. Las lluvias caídas durante la brotación del viñedo les ha llevado a tener varias malas cosechas seguidas, que les han recortado la producción. Tienen buenos comerciales, demanda de vino incluida la exportación, pero lo que no tienen ahora es vino.

Tienen que buscar soluciones y aumentar la superficie de viñedo, para aumentar la producción, pero es difícil porque en Galicia la propiedad de la tierra va ligada al sentido de la vida de los campesinos. No vende nadie, y eso que el minifundismo es total. Se dice con sorna que si un gallego tiene tres pequeñas parcelas de terreno y tres hijos, le deja a cada uno un tercio de cada parcela, no una entera para cada uno. Allí las propiedades se miden por metros cuadrados, no por hectáreas. Y para conseguir una buena extensión de terreno todo junto no se anima nadie. Lo consiguió tras varios años Lagar de Cervera, pero se volvieron locos, porque uno vendía, el de al lado no, otros eran ilocalizables porque llevaban lustros en la emigración, otros eran propietarios y marcadas sus parcelas, pero no contaban con un solo papel, y así todos. Ahora por fin se les ha ocurrido un truco para ampliar viñedo. Consiste en alquilar los montes comunales, por el máximo tiempo que permite la ley, y que son 30 años. Estos pertenecen a toda la parroquia y la autorización la tienen que dar los vecinos a mano alzada; así que los bodegueros se pasan el día haciéndoles la pelota a los paisanos no vaya a ser que un día no levanten las manitas.

Su esperanza es producir más, no solamente para vender más, sino para investigar con los vinos, probar a envejecerlos en madera, trabajarlos de otra manera, conseguir nuevas líneas que den mucha más longitud a sus vinos. Lo conseguirán. Todos sostienen con rotundidad que están ante una uva única, con la que puede hacerse de todo, y tienen razón. Sólo necesitan tiempo y buenas cosechas, y esas llegarán y les pillarán preparados. Si ahora mismo su vino blanco es el más prestigioso de España, por el que se siente, además, un enorme interés fuera de ella, habrá que ver que pasa cuando dejen de superar el día a día y trabajen con calma. Ellos están seguros de que tienen un futuro esplendoroso. Ojalá que sí.

Araceli Carretero

CATA DE RÍAS BAIXAS

Rias Baixas Cata 1 vivir el vinoRias Baixas Cat 2 vivir el vinoRias Baixas Cata 3 vivir el vino

Con una añada difícil los vinos de la D. O. Rías Baíxas han puesto este mes sus aromas y sabores a la disposición de nuestra mesa de cata compuesta por Fernándo Fernández, sumiller del Hotel Palace de Madrid, Pascual Herrera, director de la Estación Enológica de Castilla y León y de la Fundación Museo Provincial del Vino de Valladolid, Ángeles Humanes, redactora jefe de Vivir el Vino, y Jesús Flores, director de nuestra revista.

 

VALMIÑOR 2000

ADEGAS VALMIÑOR 

Amarillo pajizo con ribetes acerados. Limpio. Nariz de media intensidad con marcado carácter frutal en el que destacan las frutas carnosas maduras -manzana-. En la boca es ligero con una fresca acidez. Vivo y fragante.  

DÁVILA 2000

ADEGAS VALMIÑOR  

Amarillo pálido con ribete acerado. Limpio. Nariz de media intensidad con notas de fruta madura -níspero bien sazonado-. En boca es fresco, sabroso, con un buen equilibrio y recuerdos de la fase olfativa.  

PALACIO DE FEFIÑANES 2000

PALACIO DE FEFIÑANES  

Amarillo pajlido con tonalidades amarillo-limón. Limpio y brillante. Aromas de intensidad media-alta con fragantes notas de frutas y múltiples flores. En boca es seco, suave, juvenil, fresco, glicérico y con un buen equilibrio gustativo.  

LUSCO 2000

LUSCO DO MIÑO  

Amarillo pajizo pálido con ribetes acerados. Nariz fina y elegante con notas frutales sobre un curioso fondo de pedernal. En boca es ligero, equilibrado, con una buena acidez y frescura.  

BURGANS 2000

MARTÍN CODAX  

Amarillo pálido pajizo con brillantes tonos. Intensidad media en nariz con predominio de notas de frutas verdes. En boca es amplio, muy varietal y armónico, con una acidez muy bien compensada y un grato final.  

TORRE DE LA MOREIRA 2000

MARQUÉS DE VIZHOJA  

Amarillo pajizo con ribetes pardos. Aromas de intensidad media con notas frutosas, melosas y de flores blancas -de almendro-. En boca es fresco a la entrada, con un paso glicérico y equilibrado.  

DON PEDRO DE SOUTOMAIOR

ADEGAS GALEGAS 

Amarillo pajizo con reflejos plomo. Limpio Nariz de intensidad media-alta con recuerdos de frutas tropicales (lichis), sobre un fondo mieloso. Delicado. En boca es un vino con un paso de boca goloso y bien estructurado, con una buena acidez y un final muy persistente y rico. 

FILLABOA 2000

GRANJA FILLABOA  

Amarillo pajizo con irisaciones doradas. Limpio y brillante. Aromas de intensidad media y carácter clásico con notas de flores blancas sobre un fondo de manzana. Fino y elegante. En boca es seco a la entrada, con un paso completo en el que se aprecia un buen balance gustativo. Franco, gustoso y potente. 

ABADÍA DE SAN CAMPIO

TERRAS GAUDA  

Amarillo pálido con ribetes dorado-verdosos. Muy limpio y luminoso. Nariz de intensidad media con notas frutales y varietales. Franco y de gran nitidez. Paso de boca equilibrado y n una buena acidez. Sabroso y con un final amargoso muy agradable.  

LAGAR DE CERVERA 2000

LAGAR DE FORNELLOS  

Amarillo pálido con irisaciones doradas. Aromas de elegantes matices con notas de frutas bien sazonadas sobre un fondo de agua limpia En boca es seco a la entrada con un paso frutoso, gustoso y glicérico. Final de buena intensidad.  

PAZO DE SEÑORANS 2000

PAZO DE SEÑORANS  

Amarillo dorado limón con reflejos dorado-verdosos. Nariz de intensidad, media con notas que van de las flores blancas a la fruta carnosa madura sobre un fondo ligeramente mineral. En boca es seco, rico, con una buena estructura y un buen alcohol que le da una agradable untuosidad.  

LA VAL 2000

LA VAL  

Amarillo pajizo pálido con reflejos acerados. Limpio. Aromas de media intensidad con notas frutales sobre un ligero fondo de heno. En boca es ligero, fragante, jovial, bien estructurado y con notas de heno en el final. 

GRAN BAZÁN AMBAR 2000

AGRO DE BAZÁN  

Amarillo pajizo intenso con tonos dorados. Limpio y brillante. Aromas de intensidad media con recuerdos de frutas muy bien integradas en un fondo de aljibe. En boca es suave, serio, con un paso gustoso y bien integrado en el que regresan las frutas. 

PAZO DE SEÑORANS SELECCIÓN DE AÑADA 1997

PAZO DE SEÑORANS 

Amarillo pajizo intenso con tonos dorados. Notas de reducción muy elegantes con ecos de frutas muy bien sazonadas sobre un ligero fondo de rebotica. En boca es un vino serio, untuoso, con un paso compensado y una acidez bien integrada. Elegante y de gran amplitud de matices. Un vino muy singular. 

GRAN VEIGADARES 1999

ADEGAS GALEGAS  

Amarillo dorado con irisaciones doradas. Brillante. Nariz de buena intensidad con unas ricas notas tostadas sobre un ligero fondo mineral. Limpio y franco. En boca es un vino muy bien sostenido por los tostados y la fruta. Serio, sabroso, amplio en matices. Largo y de elegante recuerdo. 

ORGANISTRUM 1999

MARTÍN CODAX  

Amarillo pajizo intenso con irisaciones oro. Nariz con gratos recuerdos de madera ligeramente tostada, frutas muy maduras y castaña cruda. Muy complejo. En boca despliega una gran variedad de matices con recuerdos de fruta y un excelente trabajo de la madera. Vivo, fino y elegante. 

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