Valdemar celebra el legado y la visión de Finca Alto Cantabria, pionero entre los blancos de Rioja
Este año, la familia Valdemar celebra el 50 aniversario de Finca Alto Cantabria, su emblemático viñedo de viura que, desde 1975, ha desafiado las normas y contribuido decisivamente a redefinir la percepción del vino blanco en Rioja.
Situado en una loma privilegiada sobre el río Ebro, este viñedo de 11 hectáreas fue una apuesta valiente en su tiempo. En una década en la que el vino blanco era poco valorado en la región, Jesús Martínez Bujanda optó por plantar viura en altura, sobre suelos calizos y bien ventilados. Medio siglo después, esta decisión es reconocida como visionaria y el viñedo ostenta la clasificación de Viñedo Singular desde 2019.
La edición 2023 del Finca Alto Cantabria no solo conmemora este hito, sino que reafirma el compromiso de Valdemar con la excelencia y la autenticidad. Se trata de un blanco fermentado en barrica, con crianza sobre lías y gran capacidad de guarda, que destaca por su elegancia, estructura y fidelidad al terruño.
Pero este aniversario no es una mirada al pasado, sino una declaración de futuro. La familia Valdemar, que ya fue pionera en Estados Unidos con bodega propia, prepara nuevos lanzamientos, como su primera garnacha blanca. Así, continúan ampliando su apuesta por los blancos con personalidad y profundidad.
Tal como afirma Ana Martínez Bujanda, quinta generación al frente del proyecto: "Hoy los blancos de Rioja están en el punto de mira del mercado, pero para nosotros no es una moda. Es una convicción que nos acompaña desde hace cincuenta años".
Finca Alto Cantabria 2023 llega al mercado con una producción limitada de 22.214 botellas, disponible a un precio de 23,50€, reafirmando que los grandes blancos de Rioja no solo tienen historia, sino también mucho por decir en el presente y futuro del vino.
