

c/ San Bernardo, 24 | 28015 Madrid
Ingredientes (para dos personas): 500 g de carré de cordero, 4 patatas medianas, 1 cebolla, 12 tomates Cherry, 250 g de guisantes, 1 vaso de vino blanco (o caldo), un chorro de vinagre de Módena, aceite de oliva virgen extra al gusto y sal. Para la guarnición: 100 g tubettoni, 1 cucharada de queso parmigiano regiano, 10 olivas sin hueso, salsa de tomate y albahaca.
Elaboración: Una hora antes de cocinar, colocamos el cordero en un bol con agua y el vinagre y lo dejamos reposar. Comenzamos colocando dentro de una bandeja de horno (o furno) redonda (o ruoto) las patatas cortadas en dados medianos. Añadimos una cebolla en juliana, los guisantes y los tomates lavados y cortados en cuatro trozos. Agregamos aceite y sal y mezclamos.
Lavamos bien el cordero, lo brocheamos con aceite, salamos y lo ponemos en la bandeja sobre las verduras. Horneamos 45 minutos a 180 ºC. Para la guarnición, poner en una cacerola un litro de agua con una cucharadita de sal y, cuando hierva, cocer los tubettoni durante el tiempo indicado en el paquete, que suele ser de unos 7 minutos.
Escurrir, añadir un poco de salsa de tomate y espolvorear con el parmigiano.
Presentación: En la misma fuente redonda de horno, colocar junto al carré una porción de tubettoni coronada con un puñado de olivas y albahaca fresca.


| Fariña | |
| VT Castilla y León |
En muchos pueblos de Castilla y León, coincidiendo con la festividad de Santa Águeda cada 5 de febrero, las mujeres toman el bastón de mando y celebran, de una manera simbólica, su independencia de los hombres.
Con este vino, Fariña rinde homenaje a todas las féminas, y además completa su gama de Modernas Tradiciones, de la que también forma parte su Mascaradas.
En este caso, se trata de un monovarietal de Malvasía procedente de su finca toresana El Pendón, situada a 780 m de altitud sobre suelos arenosos y calizos. Para su elaboración, el vino es sometido a un proceso de bâtonnage de 8 meses sobre lías en barricas de roble francés de 300 litros con tostado bajo y posterior envejecimiento en botella, durante al menos 8 meses, en la bodega.
El resultado es un conjunto fresco, con aromas de flores blancas, albaricoque y membrillo, que se entremezclan con notas de almendra, piñón y clavo. En boca presenta una muy buena acidez que se conjuga con la untuosidad, redondez y volumen que aportan las lías.


