El estudio junto a GREFA confirma el éxito del modelo ecológico
La sostenibilidad ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una realidad medible en Bodega Numanthia. En colaboración con la ONG GREFA, la bodega ha presentado los resultados de un estudio de biodiversidad realizado durante el último año en sus viñedos de Valdefinjas, que confirma un aumento notable en la fauna y flora tras la implementación de prácticas agrícolas sostenibles.
Desde 2021, Numanthia desarrolla un plan de conservación con acciones como la plantación de árboles frutales autóctonos, la instalación de refugios para fauna, y la creación de hábitats para insectos beneficiosos. El estudio comparativo en dos parcelas—una intervenida y otra sin modificar—ha revelado un 50% más de polinizadores en la primera, incluyendo abejas solitarias y mariposas, esenciales para la reproducción vegetal. También se ha registrado un incremento de insectos auxiliares como mariquitas y crisopas, clave para el control natural de plagas, así como presencia estable de murciélagos y aves nidificantes como la lechuza común o el cernícalo vulgar.
“Los resultados demuestran que una gestión sostenible del viñedo mejora la resiliencia del cultivo y enriquece el ecosistema”, explica Marine Roussel, enóloga y responsable de sostenibilidad de la bodega. Desde GREFA subrayan que el caso de Numanthia es una muestra concreta de cómo la agricultura puede convertirse en aliada de la conservación.
Este trabajo se enmarca en el programa global Living Soils Living Together de Moët Hennessy y consolida a Bodega Numanthia como un modelo de viticultura que une excelencia, tradición y compromiso ambiental.


