La cooperativa impulsa tecnología y eficiencia en la bodega
La cooperativa Bodega Soledad, ubicada en Fuente de Pedro Naharro y adscrita a la Denominación de Origen Uclés, ha anunciado una inversión de 1,08 millones de euros destinada a modernizar sus instalaciones y reforzar su competitividad. El proyecto marca una nueva etapa de crecimiento para la entidad y busca consolidar su posición en los mercados internacionales mediante una decidida apuesta por la modernización.
El plan fue presentado durante la visita institucional del delegado de Agricultura de Cuenca, Rodrigo Fernández, quien pudo conocer de primera mano las líneas estratégicas que la cooperativa ejecutará a lo largo de este año. La inversión se canalizará a través del programa VINATI y permitirá reforzar la capacidad operativa de una bodega que procesa anualmente entre 20 y 30 millones de kilos de uva, con el objetivo de mejorar la eficiencia en todos sus procesos.
Entre las actuaciones previstas destaca la renovación integral de las tolvas de recepción de uva, la mejora de los sistemas de control térmico y la actualización de los sistemas de filtración. Estas actuaciones permitirán optimizar los procesos de elaboración y reforzar los estándares de calidad que ya avalan certificaciones internacionales como la ISO 9001, consolidando así la calidad de los vinos elaborados por la cooperativa.
La visita también sirvió para abordar la situación actual del sector vitivinícola en la provincia. La dirección técnica de la bodega, encabezada por Luis Miguel Calleja, trasladó al representante institucional las principales preocupaciones de sus 280 socios, entre ellas la proliferación de conejos que afecta a los viñedos de la zona y compromete la rentabilidad de las explotaciones familiares.
En este contexto, la cooperativa reivindicó la importancia de garantizar ingresos suficientes para los viticultores como condición indispensable para asegurar el relevo generacional en el campo. La entidad ha desarrollado en los últimos años diversas iniciativas orientadas a la sostenibilidad y fue la primera cooperativa española en obtener el sello Wineries for Climate Protection, un reconocimiento a su compromiso con el medio ambiente.
La jornada concluyó con una cata técnica de algunas de sus gamas más representativas, entre ellas Solmayor, Bisiesto y Ribera de Riansares. Estos vinos, reconocidos en distintos certámenes internacionales, reflejan el trabajo desarrollado en viñedos que combinan cepas centenarias con técnicas de vinificación avanzadas, reforzando la identidad vitivinícola de la comarca.


