El emblemático vino homenajea al Monasterio de Veruela y refuerza su proyección internacional
Bodegas Borsao presenta la nueva imagen de Berola, su vino ligado al Monasterio de Veruela y a la tradición vitivinícola del Campo de Borja. Desde su primera añada en 2007, Berola ha destacado por su garnacha y syrah procedentes de viñedos de hasta 60 años, con crianza de 14 meses en barricas bordelesas de roble francés y americano.
El resultado es un vino de gran intensidad aromática —fruta negra, notas balsámicas y tostados—, color granate profundo y boca amable, ideal para carnes asadas, embutidos y quesos curados.
El nuevo diseño de la etiqueta incorpora elementos arquitectónicos del Monasterio de Veruela y tipografías inspiradas en manuscritos medievales, reforzando la conexión entre historia, paisaje y vino. “Con Berola mostramos la fuerza de la garnacha de Campo de Borja y llevamos nuestro patrimonio a los cinco continentes”, señala Emilio Del Caso, director general de Bodegas Borsao.
Berola se comercializa en 33 países, con especial presencia en Estados Unidos y Canadá, consolidándose como uno de los vinos más internacionales de la bodega y como parte de la estrategia de Borsao de promocionar la garnacha y celebrar el territorio desde cada botella.
La nueva imagen llega coincidiendo con la vendimia 2025, iniciada el pasado 8 de septiembre, con una previsión de 8 millones de kilos de uva. La garnacha seguirá siendo la protagonista, con especial cuidado manual en los viñedos viejos, origen de los vinos más reconocidos de la bodega.
