No puede atender a la demanda de sus mercados y se ve obligado a racionar sus ventas
La severa y persistente sequía, que ha afectado muy especialmente zonas como el Penedès durante los últimos 3 años, ha frenado el crecimiento y la venta del cava durante los primeros nueve meses del año. Las ventas globales durante los primeros tres trimestres del 2024 han retrocedido un 12,28% respecto al mismo período del año. Las ventas hasta el 30 de septiembre han sido de 149 millones de botellas. En el mismo período del 2023 las ventas fueron de 170 millones. En el mercado nacional la disminución ha sido del 3,67%, y la de los mercados internacionales de un 15,81%.
Por categorías, los Cavas de Guarda han experimentado un -11,72% y los de Guarda Superior un -17,15%.
La restricción de venta de producto se ha concentrado principalmente en un mercado, Alemania, que por sí solo explica casi el 60% de la disminución. Entre los 10 principales mercados mundiales de cava los únicos mercados que han experimento crecimiento han sido Suecia, Japón y los Países Bajos.
A la espera de ver como transcurre 2025, en términos de pluviometría la situación actual es mucho más optimista. Adicionalmente, la DO Cava aprobó en 2024, por unanimidad, crear una nueva disposición: una Provisión de Garantía Cualificada que dota la posibilidad a los Cavas de Guarda de retener un remanente del vino proveniente de la vendimia para cubrir necesidades o déficits futuros.

