Nace 1985, un verdejo de limitada producción
Diez Siglos presenta 1985, un vino de autor elaborado con verdejo del viñedo La Coma Alta, plantado en 1985, y que recupera la tradición oxidativa de Serrada a través de una edición exclusiva de 900 botellas que salen al mercado por 52 €. Se trata de un proyecto que reivindica un patrimonio enológico casi desaparecido en la zona.
En la bodega, el proceso arranca con 12 meses de crianza oxidativa en 120 damajuanas expuestas al sol y a los marcados contrastes térmicos de la meseta, un método paciente que transforma el vino de manera lenta y natural. La enóloga Noelia Santamaría lo describe como un trabajo manual y constante, en el que la luz y los cambios de temperatura moldean día a día la expresión del verdejo.
Tras este periodo, el vino continúa afinándose durante 24 meses en barricas de roble francés que funcionan al estilo de las soleras jerezanas, aportando continuidad y una complejidad aromática marcada por almendra amarga, nuez, vainilla, suaves tostados y un toque de especias. En boca, se muestra estructurado, persistente y equilibrado entre el amargor característico del verdejo y una acidez fina que sostiene el conjunto. Su color dorado intenso, con matices ámbar, refleja la singularidad del proceso.
Las 900 botellas resultantes, disponibles en el grupo Un Club de Diez, son el fruto de una elaboración meticulosa que combina tradición y técnica moderna. Para la enóloga Laura Rubio, 1985 recupera una forma de hacer vino que permite escuchar al sol, al tiempo y a la uva sin prisas, un enfoque respetuoso que se aleja de reinterpretaciones superficiales y mantiene viva la memoria del Serrada ancestral.
El nombre 1985 remite al año en el que se plantaron las viñas que dan origen a este vino. Para Antonio de Íscar, CEO de Diez Siglos, este proyecto supone un regreso a su infancia entre damajuanas y patios soleados, un vínculo emocional con las familias viticultoras de Serrada y un homenaje sentido a la tierra que ha marcado su historia.
El lanzamiento coincide con el renovado interés internacional por los vinos oxidativos, una categoría histórica que vuelve a atraer la atención de sumilleres, coleccionistas y aficionados.

