Vino, música y cultura entre viñedos
Entre viñedos, pinos centenarios y el murmullo del Duero, Finca Villacreces volvió a transformarse en un escenario único para celebrar la novena edición del Día Pruno. Música en directo, talleres, arte, gastronomía y, por supuesto, vino, se sucedieron en una jornada que ofreció una inmersión sensorial completa en pleno corazón de la Milla de Oro ribereña.
Con un cartel musical que combinó la energía de Sienna y el magnetismo de Rufus T. Firefly, el wine festival volvió a demostrar que el vino también se celebra con los cinco sentidos. A pesar de las tormentas que refrescaron el ambiente de junio, la música no faltó: el solista valenciano ofreció un directo íntimo, mientras que el grupo madrileño firmó un final mágico con un acústico improvisado entre barricas, tras la suspensión parcial de su actuación por la lluvia.
Desde su nacimiento en 2017, el Día Pruno no ha dejado de evolucionar. Este año, la cita sumó nuevas actividades como Con las manos en la cepa o el Taller de Barricas, diseñadas para profundizar en la cultura del vino desde dentro. También se estrenó Pintura y Vino, una original propuesta que conecta la creatividad artística con el diseño de etiquetas.
Durante toda la jornada, el ritmo no decayó gracias a los sets de ÓscarMina, uno de los DJ más reconocidos del panorama nacional. Y como en cada edición, la gastronomía volvió a estar a la altura, con una cuidada selección de propuestas que iban del emblemático pincho de lechazo a opciones más informales como hamburguesas, pulpo a la brasa y platos vegetarianos, todo maridado con los vinos de la casa, encabezados por el célebre Pruno, aclamado por Robert Parker.
El Día Pruno no solo es vino y música. Es naturaleza, descubrimiento y pasión compartida. Una jornada en la que Villacreces abre sus puertas para recordar por qué, en esta esquina dorada del Duero, el vino también se vive.

