El sector alerta de graves daños si se excluye el vino del pacto.
El sector vitivinícola europeo ha encendido las alarmas ante la posibilidad de que el vino y los vinos aromatizados queden fuera del acuerdo comercial que actualmente negocian la Unión Europea y Estados Unidos. La preocupación surge tras recibir informaciones no oficiales que apuntan a esta exclusión, lo que ha llevado a las principales organizaciones del sector a exigir una respuesta urgente por parte de las instituciones comunitarias.
El Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV), que agrupa a productores de toda Europa y al que pertenece la Federación Española del Vino (FEV), ha mostrado su inquietud por lo que consideran una amenaza directa a la estabilidad de miles de bodegas y viticultores del continente.
“Nos preocupa profundamente la posible exclusión del vino de la lista de productos sensibles incluidos en el paquete del acuerdo”, declaró Marzia Varvaglione, presidenta del CEEV. La dirigente añadió que el sector ya atraviesa “un período extremadamente difícil” y que un arancel ad valorem permanente solo serviría para profundizar la crisis.
Desde España, el director general de la FEV, José Luis Benítez, advirtió que el impacto podría ser especialmente grave para las bodegas españolas, ya que Estados Unidos es uno de los principales mercados de destino. “A día de hoy, es insustituible”, afirmó. Además, señaló que las exportaciones españolas de vino a EE.UU. han caído un 20% en abril respecto al año anterior, lo que agrava aún más la preocupación por la continuidad del arancel actual del 10% o su posible incremento.
Ignacio Sánchez Recarte, secretario general del CEEV, aportó más datos para dimensionar la importancia del mercado estadounidense: representa el 27% del valor total y el 21% del volumen de las exportaciones de vino de la UE. “El mercado estadounidense es clave para la sostenibilidad económica del sector vitivinícola europeo y de las comunidades rurales que lo sostienen”, explicó.
Asimismo, recalcó que las exportaciones de vino europeo también benefician a Estados Unidos, gracias a su sistema de distribución de tres niveles (productor, distribuidor y minorista). Según estimaciones del CEEV, por cada dólar generado en exportaciones, el sector estadounidense obtiene 4,50 dólares en ingresos. En 2024, los 4.880 millones de euros exportados por la UE habrían generado alrededor de 22.000 millones de dólares para la economía estadounidense.
Por todo ello, el CEEV insiste en que el vino debe ser tratado como un activo estratégico y mutuamente beneficioso dentro de las negociaciones. “Los sectores a ambos lados del Atlántico apoyamos firmemente el comercio libre y justo y la apertura de los mercados vitivinícolas entre la UE y EE.UU.”, concluyó Sánchez Recarte.


