Más fáciles, actuales y pensados para disfrutar
En Olite, Bodegas Homenaje ha decidido empezar el año con un cambio de calado en una de sus marcas más conocidas. Homenaje, con más de 30 años de trayectoria, se renueva por dentro y por fuera con una propuesta más actual, pensada para el consumidor que disfruta del vino sin complicaciones, muchas veces apoyado en la barra de un bar.
La bodega ajusta el estilo de sus vinos a lo que hoy pide el mercado, con perfiles más accesibles y amables. La idea es clara, ofrecer vinos que entren fácil, que acompañen la conversación y el ocio, bajo el mensaje “Brindemos por lo que importa” y con el foco puesto en un público amplio, no necesariamente experto, que busca vinos sencillos y agradables.
La gama mantiene sus tres referencias, blanco, rosado y tinto, pero introduce cambios en su composición. El blanco 2025 combina Chardonnay y Sauvignon Blanc, mientras que rosado y tinto mezclan variedades como Tempranillo y Garnacha con otras internacionales como Merlot, Syrah y Cabernet Sauvignon. En el caso del tinto, además, se incorpora una breve crianza de cuatro meses en barrica que aporta un matiz extra sin perder frescura, reforzando esa idea de equilibrio y versatilidad.
También hay novedades prácticas. Los vinos llegan con doble opción de cierre, rosca y corcho, una decisión pensada tanto para la hostelería como para el consumo más informal, donde la comodidad cuenta cada vez más.
La imagen de la marca también cambia y lo hace mirando a su origen. Las nuevas etiquetas rinden homenaje a la tradición vinícola de Olite, con la figura de un guardián coronado con laurel como símbolo de respeto y pertenencia a la tierra.
La presentación se celebró precisamente junto al castillo-palacio real de la localidad, con la torre del Homenaje como telón de fondo. Allí, la bodega mostró esta nueva etapa que busca reconectar el vino con lo cotidiano, con esos momentos sencillos que se comparten, muchas veces, alrededor de una barra.


