Siete variedades clave se preparan para afrontar el cambio climático
El proyecto internacional Ibervitis avanza en la implantación de viñedos policlonales, diseñados para aumentar la resiliencia y estabilidad de la viticultura frente al cambio climático y las enfermedades de la vid.
El consorcio reúne a las españolas Bodegas LA HORRA, Bodega Paco & Lola y Bodega Numanthia, junto al grupo portugués Sogrape y la asociación PORVID, con la colaboración del Instituto Superior de Agronomía de la Universidad de Lisboa.
Durante los primeros dos años, las bodegas han completado la selección en campo de siete variedades clave: albariño, arinto, godello, sercial, rabo de ovelha, rufete y tempranillo. Ahora trabajan en la implantación de los viñedos base policlonales, fase que se extenderá hasta finales de 2026.
La metodología policlonal permite enfrentar estrés hídrico, enfermedades y variaciones en acidez o grado alcohólico, manteniendo la identidad genética de cada variedad. Además, aporta mayor complejidad organoléptica y asegura un perfil más estable del vino a lo largo de distintas añadas.
Ibervitis cuenta con un presupuesto de 904.903 euros, cofinanciados por la Unión Europea y el CDTI Innovación mediante fondos FEDER, y se desarrolla dentro del Programa de Cooperación Multilateral EUREKA.
Con este proyecto, las bodegas ibéricas buscan sentar una base científica sólida que garantice la adaptación futura de los viñedos y preserve la diversidad y personalidad de sus variedades frente a nuevos desafíos climáticos y sanitarios.


