Tres monovarietales históricos en formatos vertical y horizontal
Bodegas José Pariente presenta una edición muy limitada de sus monovarietales de Verdejo más emblemáticos, una selección que reúne añadas 2020, 2021 y 2022 con especial significado para la firma familiar. La bodega ofrece dos propuestas: una cata vertical del mismo vino en tres añadas, o una experiencia horizontal con las tres referencias en un mismo año.
Esta colección rinde homenaje al papel de la Verdejo como uva fundamental en la identidad vinícola de Rueda, un territorio que la familia Pariente ha contribuido decisivamente a ensalzar. Victoria Pariente y sus hijos, Martina e Ignacio, recuperan aquí tres vinos que representan la esencia de su proyecto: Las Fincas de José Pariente, Finca Las Comas y Finca La Medina.
Los estuches, disponibles en formatos de 3 y 6 botellas, permiten explorar de forma muy visual cómo una misma variedad y diferentes parcelas pueden originar vinos singulares, con matices que reflejan tanto la climatología de cada vendimia como el trabajo del elaborador.
Tres vinos que narran la historia de la bodega
La elección de estas referencias responde a su relevancia dentro del recorrido de la casa. Finca Las Comas, primer vino parcelario de la familia, procede de un viñedo en vaso plantado en 1910 sobre suelos calizos y pedregosos, y solo se produce en añadas excepcionales. Su fermentación en fudre de roble da lugar a una interpretación profunda y personal del Verdejo.
Finca La Medina, antes Cuvée Especial, nace de un único viñedo viejo en Hornillos de Eresma. Su fermentación y crianza sobre lías en depósitos ovoides de hormigón le aportan un perfil elegante y sutil, marcado por la pureza del terruño.
Por último, Las Fincas de José Pariente —el antiguo Fermentado en Barrica— expresa la complejidad del Verdejo procedente de diversos viñedos viejos. Untuoso y amplio, es fruto de años de estudio de suelos y zonificaciones, una búsqueda constante por capturar la máxima profundidad varietal.
Según explica la directora técnica, Marina Prieto Pariente, esta edición especial es una oportunidad para descubrir “cómo las lluvias, las temperaturas o las decisiones de elaboración influyen en cada vino”, y para disfrutar de pequeñas joyas que la bodega ha conservado con paciencia y dedicación.


