| Tempranillo | Lagos de arena | DO Tierra del Vino de Zamora |
Por Raúl Serrano
Una de las últimas incorporaciones al porfolio de la familia Gil es este proyecto en la Denominación de Origen Tierra del Vino de Zamora. Comienzan con un blanco y un tinto elaborados a partir de viñedos en vaso, vendimia manual y un rendimiento controlado que no supera los 2.500 kg por hectárea. Hoy nos centramos en la cata del tinto.
Un vino vivo, muy frutal e intenso, de esos que desde la nariz ya invitan al primer trago. Aparecen notas balsámicas, eucalipto, regaliz rojo y un matiz vegetal que aporta frescura.
En boca mantiene el perfil de la nariz: fresco, ágil y directo, con excelente carga frutal, muy buena acidez y un final medio que invita a seguir bebiendo.
