Por Eugenia Rubio
Cooperativas Agro-alimentarias de España ha revisado a la baja, por segunda vez, su estimación de producción de vino de la actual campaña 2025/26, que sitúa ahora en torno a los 31,5 millones de hectolitros, lo que supone un descenso significativo respecto a las previsiones iniciales (que apuntaban a 37,5 millones).
Esta reducción se debe principalmente a las altas temperaturas registradas durante el mes de agosto, unidas a la falta de precipitaciones, que han afectado a todo el viñedo y de forma más acusada al de secano. El resultado es un menor peso de los racimos, lo que explica el nuevo recorte en la producción estimada.
Esa cifra supondría un descenso significativo respecto a la campaña pasada, que ya fue corta (36,8 millones de hectolitros), y estaría incluso por debajo del resultado obtenido en 2023/2024 (32,1 millones de hectolitros), el más bajo del siglo hasta el momento. Con esta última previsión, se encadenarían tres campañas consecutivas de muy baja producción, una tendencia claramente vinculada al cambio climático, según las cooperativas.
En cuanto al cierre de la campaña 2024/2025, las existencias finales totales de vino se situaron en 30,6 millones de hectolitros, lo que supone un 1,42% menos que el año anterior y un 13,18% por debajo de la media de los últimos cinco años.


