A lo largo de los siglos, la tierra ha conservado secretos que solo se desvelan a quienes se atreven a mirar al futuro. En Nieva, Segovia, se encuentra uno de los tesoros en forma de viña más significativos de España. Un patrimonio vitícola que ha sobrevivido a la plaga de la filoxera que asoló el continente europeo, y que hoy nos habla de la capacidad de adaptación y perseverancia de la naturaleza.
Ossian Vides y Vinos, uno de los proyectos vitícolas de Alma Carraovejas, nace con el propósito de preservar y salvaguardar este legado. Sus cepas llevan cientos de años inalterables, han pasado por ellas varias generaciones de viticultores y añadas de muy diferente naturaleza. En la actualidad, gracias a su proyecto integral de recuperación y de la plantación de la viña vieja de las futuras generaciones, Ossian cuenta con 110 hectáreas, repartidas en las terrazas del Voltoya, entre los pueblos de Nieva, Ochando, Melque de Cercos, Aldehuela del Codonal, Moraleja de Coca, Aldeanueva del Codonal, Santiuste de San Juan Bautista, Villagonzalo de Coca y Nava de la Asunción. Muchas de ellas son viñas viejas que datan de una época anterior a la plaga de la filoxera; su pervivencia se debe a sus suelos arenosos y de pizarra en los que la filoxera no podía vivir ni reproducirse.
Sus vinos
Actualmente, la bodega cuenta con tres referencias en el mercado: Quintaluna, un vino de pueblo que nace del viñedo prefiloxérico de Nieva y de las cepas plantadas a través de las selecciones masales; Ossian, la representación de un pequeño universo de parcelas de la variedad verdejo que custodian siglos de tradición vitícola en el entorno de Nieva; y Capitel, la expresión más representativa de las cepas viejas del verdejo segoviano que nacen de la parcela singular de Peña Aguda.
Diseño arquitectónico e integración en el entorno
Ossian está en pleno proceso de construcción de su nueva bodega en Nieva, un proyecto que busca combinar tradición, sostenibilidad e innovación. La bodega, ubicada en el mismo emplazamiento que la anterior, cuenta con un diseño arquitectónico integrado en el paisaje y orientado a la eficiencia energética. Su finalización está prevista en los próximos meses, consolidando un espacio que mejorará la operativa diaria y reforzará la identidad de la bodega segoviana.
La estructura se compone de ocho edificios organizados alrededor de una plaza central, pavimentada con adoquines de granito en homenaje a las formaciones rocosas del Sistema Central. Además, se han incorporado elementos arquitectónicos tradicionales como los codones, en referencia a las construcciones originarias de la región.