Por Alberto Matos
El día no acompañaba…, o sí. Que llueva en marzo, por mucho que a los amantes del sol les pueda parecer un incordio, es lo mejor que le puede pasar a nuestros campos. También a nuestros viñedos, muy castigados en los últimos años por la falta de agua. Así que sí, el día acompañaba, y lo hacía con una fina lluvia que calmaba la sed de la tierra y reverdecía todo lo que tocaba.
Bajo la bendición del cielo y a los pies de la montaña que corona el imponente castillo de Peñafiel, nos recibía Fernando Villalba, responsable de comunicación de la bodega. Y lo hacía junto a la entrada de un entramado de calados que, con sus dos kilómetros de longitud, velan por el reposo de más de 3.000 barricas desde la década de 1970. Allí, Marilena Bonilla, enóloga de Protos, profanaba el descanso de alguna de ellas para revelarnos su contenido.
La experiencia subterránea es toda una aventura, y en la bodega lo saben. Ya son más de una y de dos las veces que han utilizado esos túneles, perfumados de vino y madera de roble, para alguna que otra actividad lúdica en Halloween. El lugar se presta, desde luego.
Al otro extremo del laberinto, la tradición deja paso a la vanguardia más rompedora cuando el visitante aflora en el espectacular edificio que la bodega inauguraba en 2008. La obra, que simula la forma de las antiguas tejas de terracota, es obra del arquitecto británico Richard Rogers, también responsable del diseño del Centro Pompadour de París.
Vino de calidad para todos
La más moderna de las construcciones de Protos custodia bajo su diseño inconfundible los valores que hace ya casi un siglo once viticultores de la zona acordaban cuando se constituían en Sociedad Cooperativa de Peñafiel “La Primera en la Ribera del Duero” con el fin de elaborar vinos de calidad para todos. Protos -primero, en griego- adoptaba su nombre actual en 1982, cuando cedía el original al recién constituido Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero.
Actualmente, su catálogo abarca desde vinos accesibles hasta etiquetas premium. En su línea más asequible, destacan los tintos Protos Roble, 9 Meses y Crianza, los blancos Verdejo y Verdejo Cuvée, y los rosados Clarete y Aire de Protos. En la gama media, sobresalen los tintos Serie Privada, ’27 y 5º Año Reserva, además del blanco Verdejo Reserva. Finalmente, su colección más exclusiva está representada por los tintos Protos Gran Reserva y Protos Finca el Grajo Viejo, reflejo del carácter y la historia de la bodega.
En el mundo del marketing, lograr que una marca sea reconocida y asociada directamente con su producto es uno de los mayores éxitos, y Protos lo ha conseguido.
De hecho, según la prestigiosa revista Drinks International, Protos es una de las marcas de bebidas más admiradas del mundo, un reconocimiento al alcance de muy pocas.

