La bodega alcanza 114,1 puntos en la evaluación
Raventós i Blanc ha obtenido la certificación B Corp, el reconocimiento internacional que distingue a las empresas que cumplen altos estándares de responsabilidad social, ambiental, de gobernanza y transparencia. El sello acredita un impacto global positivo verificado y un compromiso real con la mejora continua.
El proceso de certificación se ha cerrado con una puntuación de 114,1 puntos, muy por encima del umbral mínimo exigido de 80. Esta cifra refleja el grado de cumplimiento de criterios rigurosos en ámbitos como el medio ambiente, las personas, la comunidad, la gobernanza y el impacto social.
La evaluación B Corp no se limita a una fotografía puntual, sino que implica revisiones periódicas y una exigencia constante de mejora. En este sentido, la certificación valida una manera de trabajar coherente y transversal, basada en decisiones a largo plazo y en una relación estrecha con el territorio.
En el caso de Raventós i Blanc, la puntuación responde a prácticas consolidadas desde hace años, entre ellas una viticultura ecológica y biodinámica orientada a preservar la vida del suelo y la biodiversidad. La finca se concibe como un ecosistema vivo, integrando viñedo, bosque, río y fauna en un mismo sistema.
La certificación también ha tenido en cuenta la gestión interna del proyecto y el trabajo diario del equipo, así como medidas de sostenibilidad como la reducción de residuos, la optimización de recursos, el ahorro energético y una gestión responsable de los impactos ambientales asociados a la actividad de la bodega.
En el ámbito social, se ha valorado especialmente Ciutat Nua, el proyecto solidario desarrollado junto al centro penitenciario de Can Brians 2. Las ventas de este vino se destinan íntegramente a cubrir los salarios de las personas participantes, fomentando su formación y reinserción laboral.
Con este reconocimiento, Raventós i Blanc se incorpora a la comunidad internacional de empresas B Corp, comprometidas con generar un impacto positivo medible que va más allá de los resultados económicos y refuerza su histórica vinculación con la Conca del Riu Anoia.


