Por Jorge Díez
En el año 2000, el abuelo de Borja Eguizábal, actual CEO del grupo Franco Españolas (al que pertenece la bodega), compró dos parcelas en Pesquera de Duero. Veinticinco años después, esta bodega, ubicada en Quintana del Pidio, posee 66 hectáreas de viñedo en propiedad, repartidas en diversas ubicaciones de la Ribera del Duero: las mencionadas en Pesquera, en Sotillo de la Ribera y en Quintana del Pidio. En 2024 ha obtenido la certificación como productora y comercializadora de vino ecológico.
Estuvimos en su viñedo de Sotillo de la Ribera, que está en proceso de conversión a ecológico. En el mismo viñedo asistimos al lanzamiento de Jardín de Valparaíso 2024 rosado ecológico, ejemplo de los nuevos pasos a los que se encamina la bodega, de la mano de su directora técnica, Emma Villajos, quien lleva un año al frente del proyecto.Encontramos un vino ligero y elegante, con buena acidez.
La gama Jardín de Valparaíso se completa con El Jardín de Valparaíso 2024 tinto, que proviene de la misma parcela que su hermano el rosado. Catamos esta elaboración en barrica: aunque aún le faltan entre seis y ocho meses para salir al mercado, este vino presenta una fruta roja muy presente y la mineralidad característica de la roca madre del viñedo en Pesquera.
El día prosiguió con una cata histórica de pasado, presente y futuro, preparada para la ocasión y dirigida también por Emma. Catamos tres gamas de vinos diferentes:
Valparaíso Roble 2007, 2011 y 2021. Aunque con cierta evolución, destaca la viveza de la añada 2011, con presencia de fruta negra y buena acidez. La añada 2021, actualmente en el mercado, presenta notas especiadas de la barrica y fruta roja fresca.
Valparaíso Crianza 2004, 2012 y 2019. Como en el caso del Roble 2011, destacó la añada 2012, con fruta negra compotada y buena acidez. Valparaíso Crianza 2019 tiene una boca jugosa y viva, con el tanino sedoso y pulido. La añada que está ahora en el mercado es la 2022, que también promete una excelente evolución en botella.
Raíces de Valparaíso 2018 y 2022. Esta última todavía no ha salido al mercado, pero apunta a ser un gran vino, con presencia de fruta negra, tostados y buena acidez. Intuimos un afinamiento prometedor en botella. La añada 2021 es la que actualmente podemos encontrar en tiendas y restaurantes.
Para cerrar esta experiencia, tuvimos la oportunidad de degustar el vino ofrecido en la inauguración de la bodega: Marqués de Valparaíso Reserva 1996, un vino con mucha evolución, que sigue transmitiendo emoción y carácter. Un broche final perfecto para una jornada de conexión con la historia, el territorio y el futuro de Valparaíso.


