Coviñas recupera una variedad ancestral para ensalzar la identidad del territorio
Coviñas vuelve a mirar a sus raíces con el lanzamiento de Veterum Tardana, un vino blanco elaborado en exclusiva con esta uva autóctona de Utiel-Requena, durante años olvidada y hoy rescatada como símbolo de autenticidad y futuro.
La Tardana, también conocida como Planta Nova, es una variedad de maduración muy tardía que permite obtener vinos con frescura natural, incluso en climas cálidos. Veterum Tardana se presenta como un blanco limpio, brillante, de color amarillo pálido con reflejos verdosos. Su nariz sutil recuerda a flores blancas y fruta de hueso, mientras que en boca destaca por su equilibrio, su final largo y ligeramente salino, y una mineralidad que evoca el suelo del que nace.
Más allá de su carácter gastronómico —ideal para arroces marineros, cocina vegetal o pescados blancos— este vino es una invitación a disfrutar del paisaje y el tiempo. Una copa al atardecer basta para escuchar la historia que cuenta.
Con esta nueva incorporación, la gama Veterum crece y refuerza su vocación: poner en valor el patrimonio vinícola de la comarca. “Veterum Tardana es nuestra forma de recuperar una joya y darle valor contemporáneo”, ha señalado Jorge Srougi, director general de Coviñas. “El vino es sabor, sí, pero también memoria, cultura y territorio embotellado”.
Este nuevo blanco se suma así a Veterum Tinajas, completando una colección que dialoga con la tierra desde el respeto y la emoción.


