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Publicado el 28/05/2021 Categorías : REVISTA , Viticultura y enología
Vinificación y crianza (VIII)

Por Alberto Matos

Granito, 100% natural
“El granito es un material que, dependiendo del tipo, presenta diferentes grados de porosidad”, manifiestan desde Ánforum, fabricante de depósitos de granito con sede en Pontevedra. Esta cualidad permite “una microoxigenación progresiva y controlada”.

Junto al tipo de granito empleado, la forma ovoide de sus depósitos son cualidades “responsables de los resultados finales obtenidos en los vinos”, puesto que su diseño “permite la generación de corrientes de convección internas que hacen que las lías se mantengan en suspensión de forma natural”. La  microoxigenación a través de los poros del granito “permite crianzas de tipo oxidativo, con ausencia de notas reductivas, y más cortas en el tiempo”, especialmente cuando “existe mayor superficie de contacto”. Con este proceso se consiguen vinos con “más intensidad frutal en nariz, más francos y directos”.

Asimismo, “en boca, se obtienen vinos más untuosos, grasos, con mayor volumen y más redondos”. Son adecuados para “cualquier tipología de vinos, tanto blancos como tintos”. Prueba de ello es que, en diferentes regiones, ya se han elaborado vinos con “Albariño, Mencía, Picapoll, Mandó, Garnacha, Viura, Pinot Noir, Tempranillo…”. 

Entre “nuestros clientes nacionales contamos con Paco & Lola, Santiago Roma, Viña Leizaola, Guímaro, Marco Abella, Collbaix, Muriel, Pinord, Finca Valpiedra, Ameztoi, Toni Martín, Can Sala Freixenet, Bell Cross y Mas Geli”. Otro de sus clientes es Familia Torres que, en su bodega Pazo Torre Penelas (DO Rías Baixas) ha instalado tres depósitos de “735 litros de capacidad, a los que hemos adaptado un sistema de refrigeración para controlar la temperatura de fermentación”. Con ellos trabaja en la elaboración de su primer vino en granito. Un vino que pretende manifestar “la máxima expresión del terruño, ya que únicamente habrá estado en contacto con el granito, desde el fruto que crece en suelos formados por arenas graníticas hasta que llega a la botella”. Esto, “sin duda, potenciará la mineralidad y el carácter varietal de la Albariño”.

También en la DO Rías Baixas, Bodegas Attis cuenta con un depósito de este tipo, fabricado en su caso “vaciando un bloque de granito” en el que su Albariño Attis Embaixador fermenta durante un año antes de pasar a ser criado en depósitos de acero inoxidable durante otro año.

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