Propone una experiencia sensorial única bajo un nuevo concepto premium
Con el objetivo de consolidarse como un referente del enoturismo premium, Ramón Bilbao ha diseñado un recorrido inédito e innovador donde la tecnología, la tradición y la sensibilidad artística se funden para elevar la conexión con el vino a un mayor nivel, en una vivencia exclusiva.
En la sala de audiovisuales, los visitantes se sumergen en una experiencia inmersiva en una proyección envolvente en 3D que retrata el clima y el territorio riojano. Difusores de aromas, pantallas de visión en tiempo real de los viñedos, creaciones inmersivas en las que conocer el ecosistema de cada suelo y materiales que invitan a tocar y sentir la esencia del proceso vinícola son algunos de los elementos diferenciales creados.
Además, se han incorporado diversas intervenciones artísticas, como Luz de Envero, creada en colaboración con Kauani Studio (Inés Quezada e Inés Llasera); El Momento, escultura de la artista Ana Domínguez, conocida por haber trabajado con casas de lujo como Hermès y unas Urnas de Aromas, diseñadas por Laura Dorado, directora de arte y set designer que cuenta con clientes como Loewe, Mango y Massimo Dutti.

Por primera vez, la bodega abre espacios hasta ahora inéditos, entre ellos, la emblemática sala de depósitos de hormigón o la sala de barricas más exclusiva dónde envejecen los vinos más especiales y únicos de la bodega.
Tras la visita, podrán descubrir su Wine Bar o disfrutar de una experiencia gastronómica especial en el restaurante de la bodega, un sofisticado espacio centrado en la cocina tradicional de Km0 y temporada, maridada con referencias de la casa.
En su apuesta por la exclusividad, las visitas se han limitado a grupos reducidos de 14 personas. Todos los detalles y reservas aquí.


