Por Eugenia Rubio
La producción de vino comunitaria “sigue enfrentándose a una serie de desafíos que dificultan la plena recuperación del sector;” entre ellos se encuentran la disminución de la demanda y las barreras al comercio, según el COPA-COGECA (organizaciones y cooperativas agrarias de la UE).
En lo que respecta a la situación del mercado, aunque la oferta de vino es baja, la comercialización es complicada. Las organizaciones y cooperativas europeas recuerdan que “Estados Unidos, el principal mercado para los vinos europeos, ha impuesto repetidamente aranceles a los productos de la UE, incluido el vino, lo que ha frenado las exportaciones. Esta nueva política estadounidense ha mantenido bajos tanto los volúmenes como los precios, reduciendo los márgenes de beneficio de los productores de la UE; estas barreras comerciales se producen en un contexto de inestabilidad global que ya está perturbando los flujos comerciales mundiales”.
Por otro lado, “la demanda sigue siendo débil. Los temores económicos, como la inflación y la incertidumbre en el mercado laboral, frenan el gasto, mientras que se observa un cambio sustancial en las preferencias en los mercados nacionales. Estos factores impiden que la demanda compense la reducción de la producción”.
El COPA-COGECA ha hecho estas reflexiones durante la presentación de sus estimaciones de producción de vino en la Unión Europea de la actual campaña. Los representantes de los viticultores apuntan a un volumen de 145,5 millones de hectolitros, que supone una mejora del 1% respecto a la campaña anterior, pero está un 7,5% por debajo de la media de las cinco últimas.


