Por Raúl Serrano
| Tempranillo | Pago | DO Ribera del Duero |
El verano de 2026 tuvo un momento excepcional con el eclipse solar del 12 de agosto, visible desde La Fompedraza, donde se elabora este vino. Celeste rinde homenaje a aquel fenómeno, aportando una dimensión especial a una referencia que, más allá del relato, se defiende por su zona, variedad y una crianza de 24 meses, repartida entre barrica y botella.
De intensidad alta, muestra frutillos silvestres, notas especiadas, hierbas aromáticas y tostados notables, pero bien integrados. En boca presenta media estructura y un trago ancho, manteniendo el perfil especiado y tostado, con buena acidez y un tanino bien integrado. El final es persistente y vuelve a poner el acento en la fruta.






