El salón abre nuevos mercados al sector vitivinícola
Barcelona Wine Week (BWW), celebrada del 2 al 4 de febrero en Fira de Barcelona, clausuraba su sexta edición consolidándose como una de las principales plataformas comerciales del sector vitivinícola nacional. El evento ha estado marcado por el dinamismo comercial, el aumento de compradores internacionales y un intenso programa de actividades profesionales. En total, el salón reunía a 25.953 asistentes.
La edición ha contado con la participación de 1.350 bodegas procedentes de toda España, representadas a través de 90 Denominaciones de Origen y distintos sellos de calidad. Grandes grupos bodegueros, pequeños elaboradores y proyectos familiares han compartido espacio expositivo, reflejando la diversidad del sector y su orientación hacia la exportación. El 73% de los expositores participaba bajo el paraguas de una DO.
El perfil internacional ha sido uno de los rasgos más destacados de la convocatoria. El 20% de los visitantes procedía de fuera de España, con profesionales de 73 países. La organización, en colaboración con el MAPA e ICEX España Exportación e Inversiones, incrementaba un 25% la presencia de compradores invitados hasta alcanzar los 962 profesionales internacionales, generando 13.700 reuniones de negocio.
Durante la inauguración, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, anunciaba una estrategia de promoción exterior destinada a reforzar la presencia del vino español en mercados emergentes. Entre los destinos prioritarios se encuentran India, los países del Mercosur e Indonesia, considerados territorios de alto potencial de crecimiento para el sector. La iniciativa busca consolidar la presencia internacional de los productos vitivinícolas españoles.
El presidente de Barcelona Wine Week, Javier Pagés, subrayaba el salto cualitativo del salón en su dimensión global y el interés creciente de los mercados internacionales por el vino español. Según Pagés, el volumen de encuentros comerciales confirma la capacidad del evento para conectar oferta y demanda en un entorno profesional altamente especializado y orientado a la exportación. El salón refuerza así su papel como plataforma estratégica del vino español.
El programa de contenidos reunía a 138 ponentes entre críticos, enólogos, Master of Wine y expertos internacionales. Destacaban las sesiones dedicadas a las grandes sagas familiares del vino y la participación de la crítica del Financial Times, Jancis Robinson. La organización estimaba que la celebración del evento generaba un impacto económico de 17 millones de euros en Barcelona.


