Por Raúl Serrano
Viajar es, sin duda, la mejor manera de empaparte de los nuevos proyectos de cada bodega, para tomarle el pulso de una manera directa y conocer así, de primera mano, sus más recientes elaboraciones o, por ejemplo, los nuevos elementos que utilizan en la crianza del vino.
En este sentido, quiero destacar el último viaje que hemos realizado a Bodegas Riojanas, bodega que ya conocemos desde hace bastante tiempo pero que nos sorprendió al presentarnos su nuevo trabajo: “La Galería”.
Un proyecto ambicioso que, como es marca de la casa, irá tomando forma “sin prisa pero sin pausa”. “La Galería” nace como una herramienta para el vino y para el viñedo, una “galería” compuesta por diversas herramientas de crianza cuya finalidad última no es otra que la de que la identidad no se pierda, que crezca en presencia y así podamos asociar, dentro de nuestras copas, el terruño, la viña y el paisaje. Claro está que Bodegas Riojanas, después de más de cien años elaborando vino, no se quedará en la teoría y utilizará esta “galería de crianzas” para ver cómo se comporta el vino y ampliar las posibilidades, tanto de vinos nuevos como de herramientas de ayuda para terminar otros vinos.
Una de las novedades que más nos llamó la atención fue la adquisición de ánforas italianas de Cocciopesto de 2.000 litros, un material donde brilla la sostenibilidad y que ya se utilizaba en la antigua Roma. Hay que sumar pequeños tinos de madera de Taransaud y Sergin Moreau, minidepósitos de acero inoxidable y barricas de diferentes dimensiones. De esta forma, Emilio Sojo y su equipo tienen con qué “jugar” para ver resultados en un futuro próximo.
Un viaje donde la percepción, como siempre sucede cuando visitamos esta bodega, es de inquietud, de movimiento, a pesar de los años que llevan elaborando vino.
No faltó un recorrido por bodega: las escaleras con forma de sacacorchos, su parte de vista, oído y olfato para que el visitante pueda quedarse con un poquito más de conocimiento de los aromas del vino y por último, pero no menos interesante, la cata de grandes añadas donde, al probar Historia, se descubre el porqué del interés de Riojanas de que el vino evolucione.
Por último, señalar las novedades que en un futuro no lejano nos llegarán en forma de nuevos vinos de dos viñedos pequeños: Los Paletones y El Plantizo.


