| Garnacha | Ejeanas | VT Ribera del Gállego Cinco Villas |
Por Raúl Serrano
Han tenido que pasar dos décadas para que Bodegas Ejeanas lance su segundo vino: una garnacha con una justa crianza vendimiada por la noche, para evitar variaciones de temperatura no deseadas y mantener intactos sus aromas primarios. Nariz intensa y fresca, con el recuerdo de frambuesas y fresón silvestre, flores azules y blancas, regaliz rojo, caramelos de violeta, notas de viña y cierto punto vegetal, que se une con sutiles maderas.
Boca que mantiene la misma frescura de la nariz y suma una parte cremosa, recordando a las fresas con nata, especiados dulces y una madera ensamblada. Rica acidez, tanino moderado y un final que refleja la presencia de un vino de sed que pide una segunda copa.


