Por Eugenia Rubio
El acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Mercosur, que está centrando las protestas del sector agrario europeo, podría suponer una oportunidad para el sector del vino. Actualmente, el arancel de acceso de los vinos europeos a los mercados que forman ese bloque (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) oscila entre el 27% y el 35%, dependiendo del tipo de vino. Según los términos del acuerdo, esos aranceles se eliminarán progresivamente, lo que facilitará los envíos comunitarios.
Los vinos españoles ya están presentes allí. En 2023 y 2024, el valor de las exportaciones españolas de vino y mosto a los países de Mercosur se aproximaron a los 40 millones de euros, según el Ministerio de Agricultura; es la segunda partida en importancia en las ventas de productos agroalimentarios a esos mercados, tras el aceite de oliva.
Datos más recientes de la Agencia Tributaria, analizados por la interprofesional del vino (OIVE), muestran que España exportó a Mercosur en el interanual a octubre 2025 (es decir, los doce meses comprendidos entre noviembre de 2024 y octubre de 2025) 10,6 millones de litros de vino por valor de 35,7 millones de euros, a un precio medio de 3,37 euros por litro.
Dentro de este grupo de países, Brasil es el principal destino del vino español. Representa el 75% de la facturación y casi el 90% del volumen (9,5 millones de litros y 26,7 millones de euros en el período considerado). Lo que más exportamos a ese mercado son vinos envasados y espumosos. Según la interprofesional, España es el quinto proveedor de vino a Brasil en volumen y el sexto en valor, con una cuota en torno al 6% en ambos casos; el primero es Chile.


