Formación y gastronomía impulsan los vinos del Marco
El Consejo Regulador de las denominaciones de origen Jerez-Xérès-Sherry ha presentado en Jerez de la Frontera su nueva Aula Enogastronómica, un espacio concebido para reforzar la formación y la divulgación de los vinos del Marco. La iniciativa busca consolidar su papel dentro de la cultura gastronómica internacional, poniendo el foco en la versatilidad gastronómica de estos vinos.
El proyecto ha sido financiado por la Diputación de Cádiz y dota al Consejo de unas instalaciones equipadas con tecnología de cocina avanzada. Este nuevo entorno permitirá el desarrollo de experiencias formativas y sensoriales dirigidas a profesionales, integrando conocimiento y práctica en un mismo espacio, con el objetivo de elevar la formación especializada.
Durante la presentación, el presidente del Consejo Regulador, César Saldaña, destacó la vocación del aula como herramienta para acercar los vinos al consumidor a través de la gastronomía. La iniciativa se plantea como un recurso estratégico para reforzar el vínculo entre producto y cocina, utilizando este lenguaje común como vía de comunicación y promoción, consolidando la proyección del Marco.
La apertura de este espacio cobra especial relevancia en el contexto de Capital Española de la Gastronomía 2026, reconocimiento que sitúa a la ciudad en el centro del panorama gastronómico nacional. En este marco, el aula se integra como pieza clave para dinamizar actividades y fortalecer el posicionamiento de Jerez como referente enológico.
El nuevo espacio acogerá a partir de mayo un programa de seminarios, talleres y encuentros profesionales dirigidos a sumilleres, periodistas y hosteleros. Esta apuesta por la presencialidad complementa la formación digital existente, respondiendo a la demanda del sector de experiencias más directas y participativas, reforzando el valor del aprendizaje experiencial.
La jornada concluyó con una visita a las instalaciones y una degustación acompañada de propuestas de maridaje, diseñadas para mostrar la capacidad de los vinos de Jerez y la Manzanilla de adaptarse a distintos estilos culinarios. Una demostración práctica que subraya su papel como aliados clave dentro de la gastronomía contemporánea y su potencial en sala.


