ATTIS celebra 25 años de identidad atlántica

Una familia unida al mar y al albariño

ATTIS Bodegas y Viñedos conmemora este año su 25 aniversario reafirmando una filosofía construida sobre la estrecha relación entre el mar, la viña y el territorio. La bodega familiar, situada en Meaño, en pleno Val do Salnés, celebra un cuarto de siglo elaborando vinos que reflejan la personalidad de uno de los paisajes vitivinícolas más singulares de Galicia.

“Somos bateeiros y viticultores. Somos del Salnés, criados en el mar”. Con estas palabras, Robustiano y Baldomero Fariña resumen la esencia de un proyecto que hunde sus raíces en una tradición familiar ligada durante generaciones tanto al cultivo de la vid como al trabajo en las bateas de la ría de Arousa. Una conexión inseparable entre mar y tierra que sigue marcando el carácter de sus vinos y la visión de la bodega.

La familia comenzó a elaborar vinos bajo la marca ATTIS en 2001 y, más de una década después, levantó una bodega de granito que simboliza su profunda vinculación con el entorno. Desde entonces, el proyecto ha evolucionado manteniendo intacto su compromiso con una viticultura de mínima intervención y con la búsqueda constante de nuevas formas de expresar el paisaje atlántico.

Inspirada en la figura mitológica de Attis, ATTIS celebra 25 años, asociada al renacimiento y a la conexión con la naturaleza, la bodega ha desarrollado una propuesta enológica centrada en el respeto al origen. Sus vinos destacan por la frescura, la tensión mineral y el marcado carácter salino que aportan la influencia oceánica y los suelos graníticos característicos del Salnés.

La gastronomía también forma parte del ADN familiar. La apertura del restaurante familiar en 1986 fue el punto de partida de una relación con el vino que nació alrededor de la mesa y que acabó convirtiéndose en el germen del proyecto vitivinícola actual. Aquellas elaboraciones destinadas al consumo en el restaurante fueron el primer paso de una trayectoria que hoy sitúa a ATTIS entre las bodegas más inquietas de Rías Baixas.

Actualmente, la firma elabora cerca de una veintena de referencias, muchas de ellas procedentes de microvinificaciones y producciones limitadas. A lo largo de estos años, la bodega ha sido pionera en la exploración de diferentes recipientes de crianza para el albariño, utilizando granito, hormigón, cerámica, barricas y fudres con el objetivo de profundizar en la expresión del terroir.

El vino que mejor sintetiza esta filosofía es Attis Albariño, referencia emblemática de la casa y estandarte de su identidad. Elaborado exclusivamente con uvas albariño procedentes de parcelas de Meaño con más de 50 años de antigüedad, este vino refleja la esencia del paisaje que lo rodea. La crianza sobre lías durante seis meses y un breve paso por fudres de roble aportan complejidad a un perfil definido por la fruta blanca madura, las notas florales y los característicos matices minerales y salinos que distinguen a los grandes albariños del Val do Salnés.

Con 28 hectáreas de viñedo y una filosofía basada en el respeto por el territorio, la tradición y la innovación, ATTIS celebra sus primeros 25 años mirando al futuro sin perder de vista el legado familiar que ha dado forma a su historia.

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