MALKOA 2018
Astobiza- DO Arabako Txacolina
Astobiza y sus txakolis son una de las mejores muestras de cómo revolucionar conceptos y concepciones a través de una investigación constante y el respeto a la tradición. Con la mirada puesta en un futuro sostenible, esta bodega familiar ha apostado por la producción integrada y de cercanía siendo Malkoa, nuestro Magnífico Blanco de Guarda, su máximo exponente. Un “txakoli de finca, auténtico, genuino y de mínima intervención, con una vida en botella mucho más larga a lo hasta ahora elaborado”, como nos comenta su director Álvaro Aritz Bujanda Mateos. Un monovarietal de las uvas ondarrabi zuri seleccionadas de las microparcelas de su finca que “muestra la tipicidad del terruño, caracterizado por la pizarra negra y fósiles marinos, y la singularidad y carácter del clima atlántico”. Malkoa, “lágrima” en euskera, recibe su nombre porque, para su elaboración, se utiliza únicamente el mosto de lágrima o de flor, un mosto de pureza y calidad impecable que se obtiene de la primera prensada de la uva.
Malkoa: su origen
Malkoa surge, nos cuenta Álvaro “fruto del desarrollo enológico e investigación de la variedad ondarrabi zuri, con el objetivo de ofrecer a los clientes y al mundo de la restauración una nueva línea premium de txakolis gastronómicos auténticos y de corte europeo (...). Un vino que debe ser único y, por lo tanto, debe transmitir la autenticidad y singularidad de la finca Astobiza”. Así, desde la selección de unas microparcelas de viñedo con una edad media de 40 años y muy bajos rendimientos, se trabaja bajo las premisas de una viticultura integrada en un “ecosistema de montaña de marcado carácter atlántico”, buscando transmitir esa tipicidad de pizarra negra y fósiles marinos que son características únicas de sus suelos.
Su crianza es mínimo de 24 meses en depósitos de hormigón ovoide, tras los que continúa con una crianza de varios años en botella. Malkoa, explica su director, “se diferencia de sus hermanos en la forma de elaboración, ya que los vinos de Astobiza nacen de la misma variedad de uva, la ondarrabi zuri, del mismo terroir y del mismo clima”.
El futuro: la familia Malkoa
Bujanda nos señala que “la nueva línea de trabajo y desarrollo pasa por crear la familia de Malkoa, una línea premium de txakolis de guarda”.
Así, lanzará en 2025 Malkoa Rosé, “una producción de 600 botellas, siendo el primer rosado de guarda con una genética pura de ondarrabi”, que es el resultado de la investigación, selección y rescate de material genético histórico tanto de la ondarrabi zuri como de la ondarrabi beltza en la finca Astobiza. “Proviene de dos microparcelas, y es fruto de una microvinificación en depósitos de hormigón en forma de ovoide en contacto con sus lías y una posterior crianza en botella”.