Sostenibilidad, paisaje y excelencia vinícola en un proyecto firmado por Carme Pinós
Bodegas La Horra, ubicada en el corazón de la Ribera del Duero burgalesa, ha dado un paso decisivo en su trayectoria con la inauguración de su nueva bodega. La firma de la arquitecta Carme Pinós, Premio Nacional de Arquitectura, está detrás de este ambicioso proyecto que une diseño, sostenibilidad y respeto por el paisaje.
Con una inversión de 9,5 millones de euros, la nueva bodega se alza como un referente en la elaboración de vinos ecológicos. El edificio, integrado en la finca de 25 hectáreas en el paraje de La Horca, busca pasar desapercibido, casi mimetizarse con el entorno. Su construcción, semienterrada en una ladera, aprovecha la geotermia natural y evita cualquier impacto visual agresivo.
Un homenaje a las bodegas tradicionales
El proyecto parte de una premisa clara: reinterpretar la tradición con mirada contemporánea. Pinós se inspiró en las bodegas subterráneas de la zona para crear una estructura de 4.700 m² organizada en tres niveles conectados por rampas, en la que la gravedad y la ventilación natural sustituyen a la maquinaria.
El resultado es una arquitectura sobria pero cargada de significado, donde destaca una gran losa de hormigón visto en forma de teja invertida que se convertirá en jardín espontáneo con flora autóctona. Muros de gaviones, adobe, y una encina centenaria que preside la entrada completan un conjunto profundamente enraizado en el territorio.
Corimbo: el alma del proyecto
Desde su fundación en 2009 por el Grupo Roda y los hermanos Balbás, Bodegas La Horra ha tenido claro su objetivo: elaborar vinos que reflejen el carácter del viñedo y el entorno. Corimbo y Corimbo I, sus dos tintos de referencia, son fieles a esa filosofía: expresivos, elegantes y con una frescura que rompe con la imagen clásica de la Ribera.
Agustín Santolaya, director general del Grupo Roda, lo resume así: “Carme Pinós ha diseñado una bodega que permite extraer cada matiz de este territorio con delicadeza”.
Un nuevo icono para la Ribera
La inauguración de esta bodega no solo refuerza la presencia del Grupo Roda en la Ribera del Duero, sino que consolida una forma de hacer vino centrada en la excelencia y el respeto por el entorno. “Hoy damos un gran paso”, afirmó Mario Rotllant, presidente del grupo, “con una bodega sostenible y de alta eficiencia energética que también busca generar valor en la zona”.


