Expertos debaten conflictos y transición ecológica en Barcelona
La Universidad de Barcelona ha acogido la XIV Jornada Ambiental organizada junto a Familia Torres, un foro que ha puesto el foco en las controversias ambientales y su impacto en el futuro. La cita ha reunido a expertos de distintos ámbitos para analizar las tensiones entre políticas sostenibles, sociedad y economía en un contexto de transición incierta.
Durante la apertura, el rector Joan Guàrdia instó a pasar de los diagnósticos a la acción climática, subrayando la urgencia de acelerar la transición energética. En la misma línea, el meteorólogo Tomás Molina destacó el valor del diálogo entre ciencia y sociedad para identificar puntos de fricción y avanzar en soluciones compartidas.
El presidente de Familia Torres, Miguel A. Torres, adoptó un tono crítico al advertir sobre el peso del negacionismo climático y el mantenimiento de subvenciones a la industria petrolera. Aunque reconoció avances en renovables y electrificación, lamentó la falta de coherencia política para impulsar cambios más rápidos.
Las ponencias abordaron el papel de las políticas públicas como generadoras de cambio, pero también de conflicto. Marc Vilahur, de la Generalitat, defendió que estas medidas implican transformaciones profundas en los hábitos y deben situarse en el centro de la toma de decisiones, pese a la resistencia social que generan.
Desde una perspectiva sociológica, Amaranta Herrero explicó que los conflictos ambientales responden a un choque entre modelos de desarrollo, donde el industrialismo y ambientalismo reflejan visiones opuestas del progreso. Esta tensión se manifiesta en debates actuales como el despliegue de energías renovables o la gestión del territorio.
El ámbito agrario también centró parte del debate. Ricard Ramon, desde la Comisión Europea, alertó sobre la pérdida de suelo agrícola y la presión de nuevos usos, defendiendo una PAC que garantice la seguridad alimentaria y la adaptación del sector al cambio climático.
La mesa redonda evidenció las diferencias entre sectores como el agrario y el fotovoltaico, pero también la necesidad de integrar intereses. Los participantes coincidieron en reclamar mayor coherencia política y en la importancia de superar enfoques simplistas para abordar la complejidad del reto ambiental.
En el cierre, la politóloga Cristina Monge advirtió que la crisis climática supone una amenaza para la democracia, pero también una oportunidad para impulsar modelos más justos. Apostó por situar a las personas en el centro de la transición y aprovechar el momento para avanzar hacia una justicia social más sólida.
La Universidad de Barcelona ha acogido la XIV Jornada Ambiental organizada junto a Familia Torres, un foro que ha puesto el foco en las controversias ambientales y su impacto en el futuro. La cita ha reunido a expertos de distintos ámbitos para analizar las tensiones entre políticas sostenibles, sociedad y economía en un contexto de transición incierta.


