Tres proyectos unidos por territorio, vino y aceite
La bodega Cantovera, en Bocos de Duero, ha acogido un viaje de prensa organizado por Grupo Valdecuevas para mostrar la evolución de un proyecto que integra hoy tres iniciativas complementarias bajo una misma filosofía. La visita permitió conocer el viñedo, el entorno que rodea la bodega ribereña y la trayectoria de un grupo que ha construido su identidad sobre la calidad y el respeto al origen.
La historia de Grupo Valdecuevas está estrechamente ligada a Castilla y León y a la familia Martín Rodríguez, vinculada al sector agroalimentario desde hace más de cuatro décadas. Su desarrollo comenzó en 2008 con la plantación de olivos en Medina de Rioseco y la adquisición de viñedos en Rueda, dando forma a los dos pilares sobre los que se ha asentado el proyecto: el aceite de oliva virgen extra y el vino.
La primera iniciativa en consolidarse fue Pago de Valdecuevas. En 2011 la compañía puso en marcha la primera almazara de la provincia de Valladolid, situada en plena finca para minimizar el tiempo entre la recolección y la extracción. Desde entonces, el proyecto se ha convertido en una referencia dentro del segmento de los AOVEs premium, respaldado por reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos los Premios Mario Solinas.
En paralelo, el grupo desarrolló Bodega Valdecuevas, en el corazón de la D.O. Rueda. Desde la salida al mercado de sus primeros vinos en 2013, la bodega ha apostado por una interpretación contemporánea de la verdejo sustentada en viñedo propio. Actualmente gestiona más de 125 hectáreas y cuenta con un catálogo que combina elaboraciones de perfil gastronómico con propuestas más frescas y accesibles, además de referencias innovadoras como Valdecuevas Orange.
La expansión más reciente llegó en 2024 con la adquisición de Cantovera, en Ribera del Duero. Con 13,5 hectáreas de viñedo propio situadas a 800 metros de altitud, la bodega representa la entrada del grupo en una de las denominaciones más prestigiosas del país. El proyecto se completa con una propuesta enoturística que integra gastronomía, paisaje y experiencias alrededor del vino.
Durante el encuentro se presentó Valdecuevas Dulce de Invierno 2023, la última incorporación de la bodega de Rueda. Elaborado a partir de una vendimia tardía de sauvignon blanc procedente de un viñedo de más de 45 años en La Seca, este vino apuesta por una elaboración artesanal que combina fermentación espontánea, crianza en damajuanas tradicionales de vidrio y un posterior paso por barricas de roble francés.
La nueva referencia busca ofrecer como Grupo Valdecuevas consolida su crecimiento desde el origen una visión diferente de los vinos dulces, manteniendo el protagonismo del viñedo y de la variedad. El resultado es un vino de perfil elegante y complejo, con aromas de miel, flores, fruta madura y recuerdos de manzana, acompañado por una boca amplia y persistente donde el dulzor encuentra equilibrio gracias a una marcada frescura y acidez. Su versatilidad gastronómica permite acompañar desde foie y ostras hasta quesos de cabra o disfrutarse por sí solo como vino de sobremesa.
La cata celebrada durante la jornada incluyó las referencias Valdecuevas Cuvée Verdejo 2024, Valdecuevas 724 Viognier 2023, Cantovera Suum 2024, Valdecuevas Orange 2022 y Valdecuevas Dulce de Invierno 2023. La degustación se completó con los aceites de oliva virgen extra Pago de Valdecuevas y General Blake.


