Vinos y vinagre refuerzan identidad y turismo enológico
Jerez de la Frontera ha sido designada Capital Española de la Gastronomía 2026, un reconocimiento que pone en valor su histórica tradición vinícola y gastronómica. La candidatura, presentada bajo el lema “Come, bebe y ama Jerez”, incluye decenas de actividades enogastronómicas previstas para todo el año.
Los Vinos de Jerez y el Vinagre de Jerez son protagonistas, representando siglos de tradición, métodos únicos de elaboración y una versatilidad que define la gastronomía local. Platos como la berza, los riñones al jerez o el tocino de cielo reflejan esta identidad culinaria profundamente arraigada.
El título respalda la labor del Consejo Regulador, que protege y promueve la singularidad de los vinos con Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry y del Vinagre de Jerez. Este reconocimiento coincide con importantes eventos en 2026, como la XIII edición del Salón Internacional Vinoble y las finales de Copa Jerez en ocho países.
La elección impulsa el turismo enogastronómico, con la Ruta del Vino y Brandy del Marco de Jerez como eje central. Tabancos, hoteles-bodega, bares de tapas y propuestas con Estrella Michelin se suman a la oferta para descubrir la ciudad a través de sus vinos. En 2024, Jerez recibió más de 425.000 visitantes; este reconocimiento prevé aumentar la cifra significativamente.
Para celebrar, el Consejo Regulador organiza un webinar gratuito el 15 de diciembre a las 19:00h, dirigido por José Ferrer, embajador de los Vinos de Jerez, y Juan Ruiz Henestrosa, sumiller y Premio Nacional de Gastronomía. La sesión abordará los jereces, su valor gastronómico y sugerencias para disfrutar de estas denominaciones durante la Navidad.
Desde 2020, el Programa Europeo de Promoción ha impulsado el conocimiento de las D.O. Vinos de Jerez, Manzanilla de Sanlúcar y Vinagre de Jerez, reforzando la idea de que una D.O.P. es sinónimo de calidad, autenticidad y tradición.
El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar agrupa a 1.750 viticultores y unas cien bodegas del Marco de Jerez, protegiendo una tradición exportadora que ha convertido a sus marcas en auténticos iconos españoles reconocidos mundialmente.


