Por Alberto Matos
En Rioja Alavesa hay proyectos que nacen de la historia y otros que buscan reinterpretarla. Bideona pertenece a esta segunda categoría. Su propuesta parte de la idea clara de situar el viñedo en el centro de la conversación y entender cada parcela como una unidad de identidad propia, capaz de expresar con precisión las diferencias entre pueblos, suelos y exposiciones.
La visita estuvo guiada por Arturo Montalvo, director general de Bideona, y Tao Platón, director técnico y responsable de viticultura, quienes compartieron la filosofía de una bodega construida desde el conocimiento detallado de cada viñedo. Más que una colección de vinos, Bideona plantea un trabajo de lectura del territorio basado en parcelas concretas y en la búsqueda de una expresión cada vez más definida de Rioja Alavesa.
La jornada comenzó en el paraje Cofrades, en Leza, uno de los viñedos que forman parte de ese mosaico de fincas que la bodega trabaja en distintos municipios de la comarca. La lluvia, constante durante buena parte de la mañana, obligó a acortar la visita al campo, aunque también permitió contemplar el viñedo en uno de esos momentos en los que el paisaje adquiere una intensidad especial y la vegetación muestra toda su fuerza.

Ya en bodega, la cata ofreció una visión amplia de la estructura del proyecto. Las Parcelas 2021 y Las Parcelas 2024 funcionan como puerta de entrada a la interpretación de la bodega sobre Rioja Alavesa, mientras que LNCGO 2021, V1BN4 2021 y S4MG0 2021 profundizan en la singularidad de viñedos concretos y en la capacidad de cada parcela para construir un relato propio.
La dimensión más territorial del proyecto quedó reflejada en Alto de los Muertos 2022, Cofrades 2022 y Galtzada 2023, vinos que trasladan a la copa el carácter de lugares específicos y que evidencian el interés de Bideona por trabajar desde una escala cada vez más precisa. Lejos de una visión homogénea de Rioja Alavesa, la bodega apuesta por poner en valor las diferencias y matices que existen entre pueblos y parajes separados por apenas unos kilómetros.
La conversación posterior permitió profundizar en una forma de entender el vino que concede al viñedo un protagonismo absoluto. Más allá de las elaboraciones, la sensación que deja Bideona es la de un proyecto que busca descifrar el territorio parcela a parcela, construyendo un discurso propio basado en el origen y en la identidad de cada lugar.
Nuestro agradecimiento a Arturo Montalvo y Tao Platón por su hospitalidad y por compartir una visión tan detallada del presente y el futuro de Rioja Alavesa desde la perspectiva del viñedo.



