La cúspide cualitativa alcanza ya 15 referencias
El vértice de la pirámide cualitativa de la DO Cava suma cinco nuevos Cavas de Guarda Superior de Paraje Calificado tras su ratificación por el Ministerio de Agricultura y la publicación oficial en el BOE. Con estas incorporaciones, ya son 15 las referencias que ostentan la máxima distinción del espumoso español, consolidando un segmento que simboliza la excelencia y la identidad más precisa del territorio.
Las nuevas incorporaciones proceden, en primer lugar, de Sumarroca, en el núcleo de El Rebato (Subirats), con tres etiquetas firmadas por Núria Claverol: Allier Finca Cols, Homenatge Finca Peretes y Blanc de Noirs Finca Rosendo. A ellas se suma L’Era del Celdoni, de Carles Andreu, elaborada en Pira (Conca de Barberà), y MIM Natura Blanc de Noirs, de Vins El Cep, procedente de un viñedo de Pinot Noir en el paraje Can Prats, en Espiells. Además, se ha ampliado el paraje Vallcirera de Alta Alella, reforzando así su reconocimiento.
Todos ellos han superado una exigente normativa técnica y sensorial, con revalidación final a cargo de un panel de expertos de primer nivel integrado por los Master of Wine Pedro Ballesteros, Almudena Alberca y David Forer, junto al periodista y sumiller Ramon Francàs. En el comité también participaron el actual director técnico de la DO Cava, Oriol Roig, y su predecesor Francisco González, impulsor de esta categoría.
El presidente de la DO Cava, Javier Pagés, ha celebrado el crecimiento sostenido de la categoría más prestigiosa del sector y ha avanzado que nuevas bodegas han iniciado ya los trámites para incorporarse. Pagés subraya la voluntad de reforzar el prestigio internacional del Cava mediante elaboraciones de calidad incuestionable y fuerte identidad de origen.
Un Cava de Guarda Superior de Paraje Calificado representa la máxima distinción del sello. Procede de un único paraje con características singulares de suelo y microclima y debe cumplir requisitos estrictos: viñedos de más de diez años, vendimia manual, rendimiento limitado, vinificación en la propiedad, largas crianzas —mínimo 36 meses— y elaboración exclusiva como Brut Nature, Extra Brut o Brut. Además, desde la vendimia 2025 deberán ser 100 % ecológicos.
La categoría implica controles adicionales y una trazabilidad integral reforzada, junto con catas de calificación independientes. El resultado son Cavas de largas crianzas y marcada personalidad, concebidos como la expresión más precisa y singular del territorio.
Actualmente, la DO Cava agrupa 38.000 hectáreas de viñedo y 6.200 viticultores, con 349 bodegas presentes en más de 100 países y más del 70 % de sus ventas en mercados internacionales, consolidando su posición como uno de los grandes embajadores del vino español en el mundo.


