Nueva apertura
La bodega Dehesa de los Canónigos, referente en la Ribera del Duero por su historia familiar y su firme apuesta por la calidad, prepara la apertura de un restaurante en su propia finca, un espacio que nace desde el respeto por la tradición y el producto de cercanía. La propuesta gastronómica completa la oferta enoturística, en la que el vino y la cocina comparten el mismo lenguaje: el del origen, el de la tierra, el de la familia.
Teniendo como referencia los valores que siempre han caracterizado a la bodega —la honestidad, la hospitalidad, el apego al territorio y la búsqueda constante de la excelencia—, el restaurante ofrecerá una cocina basada en recetas de ayer, muchas de ellas recuperadas del recetario de Mari Luz, de las madres y abuelas. Guisos a fuego lento, platos de cuchara, asados tradicionales... todo elaborado con mimo y con la máxima expresión del sabor de la tierra.
La temporalidad de los ingredientes y el producto local de la zona serán pilares fundamentales de la propuesta, espárragos, quesos, lechazo con IGP, níscalos... pensada para acompañar los vinos de la casa: Dehesa de los Canónigos, Solideo, Dehesa de los Canónigos Albillo Mayor, Luzianilla y Dehesa de los Canónigos Gran Reserva Luis Sanz Busto.
Pero además de lo culinario, el espacio quiere sorprender al visitante por su cercanía y autenticidad.
La cocina será vista, permitiendo al comensal disfrutar de cómo se elaboran los platos. Equipado con horno de leña y hornos Josper, las elaboraciones a la brasa serán parte de su especialidad, cocinadas con madera de sarmiento de la propia viña, aportando ese toque rústico y evocador que conecta con la esencia vitivinícola del entorno.
La cocina de Dehesa de los Canónigos no es solo una propuesta gastronómica, es una forma de compartir la cultura y tradición del lugar. Una cocina que recoge el rico legado del pasado y lo actualiza con técnicas modernas y criterios sostenibilidad. Autenticidad, sencillez, cariño y fuego lento. Así se construye este nuevo capítulo de la familia Sanz Cid.
Un espacio pensado para los que buscan algo más que una comida: una vivencia ligada al vino, a la tierra y a una familia que lleva más de tres décadas abriendo las puertas de su casa.


