Por Raúl Serrano
La Mejorada va directa al grano con su última incorporación, un rosado de guarda que deja claras sus intenciones desde el primer momento en la copa. Elaborado con tempranillo, con maceración, prensado sutil, mosto flor a barrica y una producción limita-da a 2.540 botellas, invita simplemente a descorchar y catar.
De color salmón, con un ligero matiz oxidativo que no llega a piel de cebolla, muestra fruta de hueso y cítricos como albaricoque, nectarina y naranja sanguina, recuerdos de lichi, un punto vegetal y tostados amables. En boca es sobrio, con perfil ligeramente terroso, acidez amable y un final de gratos amargos que deja en el aire su vocación de guarda. Tiempo al tiempo, actitudes tiene.


