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Publicado el 18/02/2020 Categorías : Lanzamientos , REVISTA
González Byass lanza su vino ‘finito’ Viña Dulce Nombre

Singularidad, expresión del terroir, finura y elegancia definen la esencia de Viña Dulce Nombre. Este vino amplía la categoría de vinos finitos de González Byass. Procede de las últimas uvas de Palomino Fino que se vinificaron en dulce en los lagares de Viña Canariera, en el corazón del Pago de Carrascal, recuperados para la vinificación de la Pedro Ximénez. Hoy, la bodega jerezana presenta este vino que ha permanecido en crianza estática desde 1986 y que, por su escasez, es imposible replicar en el futuro.

Dulce Nombre transmite la historia de Jerez. Muestra el resultado de la vinificación “en dulce” de la Palomino Fino, muy común en Jerez hasta los años 80 del siglo pasado. Hoy, la varietal está asociada a la elaboración de vinos finos y olorosos, eminentemente secos, alejando cualquier relación con lo que sucedía hace 40 años. Dulce Nombre innova rescatando antiguas elaboraciones para ofrecer al mundo un vino único, fuera de la categorización habitual y que había permanecido oculto en la bodega.

Según la bodega, “es un vino finito de González Byass, un vino infinito en edad, pero finito en vida, casi deliberadamente olvidado para, deliberadamente, volverlo a encontrar”. Junto a este lanzamiento, la bodega también presenta Alfonso 2/6. 

Este vino finito de González Byass es un vino de la cosecha de 1986 del que se han seleccionado solo dos botas. Ambas se han añejado en la bodega, ajenas al paso el tiempo, desde hace más de 30 años. Tiene un color ébano con ciertos toques cobrizos. En nariz es goloso y rico, con mil y un matices de higos, melaza y toques de maderas nobles, junto a especias de ultramar. Contundente y ligero a la vez, su elegante dulzor hace de este vino una auténtica delicia.

González Byass también presenta Alfonso 2/6, un Oloroso con más de 40 años de vejez y que procede de la segunda de aquellas 6 botas de la solera de Oloroso Alfonso que quedaron en el olvido. Este “vino finito” mantiene las notas elegantes de madera, cuero y especies que le otorgan distinción y grandeza a un vino de culto. Alfonso Oloroso 2/6 es un vino clásico que reivindica un estilo de Oloroso Seco inconfundible y que, en la Casa de Tío Pepe, se conoce como Oloroso Fino.

 

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